Desde EE.UU., Flávio Bolsonaro se autoproclamó como presidente de Brasil y después se tiró para atrás

Inspirado en Guaidó, Flávio Bolsonaro se declaró Presidente de Brasil desde un sillón en Miami, pero ante la falta de reconocimiento borró el tuit y dijo que es el "líder" de la resistencia.

Refugiado en territorio estadounidense tras protagonizar una fuga que involucró tránsito por la Argentina y la venia de Washington, el senador Flávio Bolsonaro publicó una primera carta en redes sociales donde se autoproclamó de forma insólita como «presidente de Brasil», para luego retractarse presionado por el ridículo internacional y emitir un segundo documento definiéndose como «líder de Brasil».

En los textos difundidos, el candidato derrotado en el balotaje por Lula da Silva y Geraldo Alckmin pretendió lavar su condición de prófugo de la Justicia asegurando que su salida no obedeció al avance de las investigaciones penales por lavado de dinero: “No huí de Brasil, salí por Brasil. Salí de un régimen de excepción para poder ser el líder que mi pueblo merece”, justificó.

Acorralado por la resolución del juez del Tribunal Supremo Federal (STF), Alexandre de Moraes, que le había prohibido salir del país y ordenado la entrega de sus pasaportes, el hijo mayor del expresidente preso Jair Bolsonaro por intento de golpe de Estado en 2022, acusó a la Corte Suprema y al Tribunal Superior Electoral (TSE) de armar una «caza de brujas con motivaciones políticas». Para sustentar su reclamo de anulación de los comicios, volvió a agitar la teoría del «fraude» alegando que la prórroga del horario de votación en la segunda vuelta configuró una «irregularidad masiva».

En un tramo de la carta, el senador prófugo hizo un reconocimiento explícito al apoyo geopolítico que le brindaron dos de sus principales sostenes internacionales: agradeció al presidente argentino Javier Milei y al mandatario estadounidense Donald Trump, a quien ponderó como «un gran defensor de la libertad de expresión» y le reconoció el gesto de cobijarlo en lo que denominó la «tierra de libertades».

Para intentar adornar su fuga, Bolsonaro equiparó su huida en avión privado con las trayectorias de Charles de Gaulle, José Martí y Rui Barbosa, al tiempo que citó como espejos de lucha a los venezolanos María Corina Machado, Edmundo González Urrutia y a Juan Guaidó, rememorando el antecedente de las «autoproclamaciones» virtuales.

Hacia el cierre, Flávio Bolsonaro anunció que se instalará en Norteamérica para conducir la oposición contra el cuarto mandato de Lula de manera remota. En ese marco, convocó a los senadores, diputados y gobernadores del Partido Liberal (PL) a sostener la «resistencia institucional» y le exigió a la comunidad internacional que no normalice la situación política de su país.

“Este es apenas el comienzo de nuestra lucha por la democracia, los derechos humanos y la libertad en Brasil”, concluyó el dirigente. Sin embargo, detrás del tono de persecución judicial, la realidad marca que el abanderado de la extrema derecha brasileña prefirió el refugio en el exterior antes que responder a la Justicia por las dos causas que se lo investiga.