Flávio denunció fraude, pero su jefe de campaña se desmarcó: «No tengo pruebas»

El jefe de campaña de Bolsonaro, Rogério Marinho se distanció de las denuncias lanzadas por el candidato derrotado desde su refugio en Estados Unidos. Tras la escandalosa autoproclamación como presidente por redes sociales, el referente opositor admitió que "no se puede afirmar que hubo fraude sin evidencia"

Apenas horas después de que el senador prófugo Flávio Bolsonaro se autoproclamara desde su exilio en Estados Unidos «presidente electo» y acusando a la Justicia de su país de manipular los resultados del balotaje, su propio espacio político le soltó la mano en público. El senador Rogério Marinho, nada menos que el coordinador general de su campaña presidencial, desmintió categóricamente las denuncias al admitir ante la prensa que no existe una sola prueba que sustente la acusación.

En un sincericidio ante los periodistas acreditados en el Senado de Brasil, Marinho dejó en evidencia la falta de rigor técnico tras caer derrotado ante Lula da Silva. “Si usted hace una afirmación, tiene que aportar pruebas. Yo no puedo hacer esa afirmación, no tengo pruebas”, sentenció el referente del Partido Liberal (PL).

El pronunciamiento del jefe de campaña golpea la línea argumental que Flávio pretendía instalar desde territorio norteamericano con el amparo de sectores de la ultraderecha internacional. Lejos de respaldar las denuncias contra el Supremo Tribunal Federal (STF) y el Tribunal Superior Electoral (TSE), la conducción del PL optó por reducir la maniobra del prófugo a un colapso psicológico derivado del impacto de las urnas.

Al ser consultado sobre el episodio en el que Flávio Bolsonaro publicó un documento autoproclamándose Jefe de Estado para luego borrarlo y calificarse como «líder de Brasil», Marinho dijo que el comunicado no representó un intento de ruptura democrática sino el desahogo de alguien que se siente profundamente perjudicado, justificando que el candidato derrotado se encontraba “extremadamente afectado” por el resultado de la segunda vuelta.

Respecto a las idas y vueltas con el texto original, Marinho buscó relativizar la autoproclamación alegando que “pudo haber ocurrido algún problema en la elaboración de la carta”. Pese a la grieta abierta por la falta de evidencias sobre el supuesto fraude, el coordinador defendió la idea de que Bolsonaro sostenga un rol opositor desde los Estados Unidos, aunque reconoció el desconcierto que causó su repentina salida del país antes de responder ante los tribunales por causas de blanqueo de capitales.

“Estamos sorprendidos, porque ayer hablábamos de la necesidad de que Flávio, con los 60 millones de votos que tuvo, asumiera este papel de liderazgo”, manifestó Marinho frente a los micrófonos.