Deportaron a un periodista brasileño crítico de Milei y le prohibieron ingresar al país por cinco años

El analista político contó que Migraciones le informó en Aeroparque que su residencia había sido revocada desde el 5 de agosto, sin notificación previa. Vinculó la decisión con sus cruces en redes con referentes libertarios, cuestionó el decreto migratorio y anticipó que apelará la prohibición de ingresar a la Argentina durante cinco años.

El periodista y analista político brasileño Rogério Tomaz Junior reveló detalles del procedimiento por el que las autoridades migratorias argentinas le impidieron ingresar al país, revocaron su residencia permanente y le prohibieron volver durante cinco años.

Con la residencia revocada y la prohibición de pisar suelo argentino, el cronista atribuyó la medida a un acto de «violencia política» motivado por sus críticas en redes sociales a la gestión libertaria.

En diálogo con la prensa argentina, Tomaz Jr. reconstruyó la trampa administrativa del Gobierno nacional. Al arribar al Aeroparque Jorge Newbery, presentó su DNI de residente argentino, pero inmediatamente fue derivado a un área de supervisión. Tras una hora de espera y sin saber lo que sucedía, los funcionarios le comunicaron que su visado de residente había sido cancelado de oficio el pasado 5 de agosto.

La fecha del trámite no resulta para nada fortuita. La revocación de su documento se produjo apenas unos días después de que el periodista mantuviera un cruce en X con los tuiteros libertarios, entre ellos con el Director Digital de Comunicación del Ejecutivo, Juan Pablo Carreira —más conocido como «Juan Doe», quien maneja la cuenta de Oficina de Respuesta Oficial—. Durante ese cruce en julio, el comunicador brasileño había salido a defender a estudiantes de su país que recibían amenazas xenófobas en Argentina y había cuestionado las maniobras de la Casa Rosada.

«No me avisaron, no me notificaron para nada. Y yo recibo notificaciones del Gobierno, tienen mi contacto», denunció Tomaz Jr. Para el periodista, la falta de aviso previo fue parte de una decisión deliberada: «Esperaron a que yo llegue ahí para poder tener la foto del periodista que criticó a Milei siendo expulsado del país», y luego agregó: «La situación que me presentaron como excusa podría haber pasado en 2023, 2024 o 2025, pero solo pasó a partir del momento en que yo estaba peleando en las redes con los tipos del Gobierno».

A pesar de que aclaró que el trámite de deportación en Aeroparque se dio en términos respetuosos y sin agresiones por parte del personal de Migraciones, subrayó que el trasfondo constituye «un ataque a la libertad de prensa y la libertad de expresión» amparado en el reciente decreto migratorio firmado por Milei para deportar extranjeros.

Para justificar el caso, la tropa digital oficialista intentó encasillar al cronista «como parte de una conspiración internacional». Por su parte, Tomaz Jr. desmintió integrar el equipo de comunicación del mandatario brasileño Lula da Silva ni participar de «campañas sucias», aclarando que, si bien se desempeña como asesor parlamentario en Brasil, viajó a la Argentina de manera independiente para continuar con la cobertura de política latinoamericana y avanzar en la escritura de un libro.

«Me vinculan a Lula como si fuese un militante o parte de un operativo, y no tiene nada que ver. Soy un periodista independiente», afirmó. Asimismo, confirmó que presentará un recurso legal aunque anticipó que será denegado por motivaciones ideológicas: «Cuando vean quién es ‘el tipo de Lula’, lo van a rechazar. Voy a volver a entrar a la Argentina cuando cambie el Gobierno».

El estratega y asesor presidencial Santiago Caputo celebró públicamente la deportación del periodista en redes sociales difundiendo la noticia con una burla: “Te falló el operativo, campeón”.

El escándalo se produce en medio del punto más bajo de las relaciones bilaterales entre la Argentina y Brasil desde el retorno de la democracia. El vínculo diplomático sufrió un deterioro acelerado luego de que el propio Javier Milei insultara públicamente a Lula durante la presentación de la candidatura presidencial del ultraderechista Flávio Bolsonaro en San Pablo.

A raíz de los agravios de la Casa Rosada, a principios de agosto el gobierno de Brasil decidió rebajar el nivel de su representación diplomática en Buenos Aires al rango de «encargado de negocios», retirando al embajador.

Tomaz Jr. advirtió que el hostigamiento contra periodistas puede profundizarse en América Latina si se consolidan gobiernos de derecha. Su caso puede funcionar como una advertencia para otros trabajadores de prensa extranjeros que cubren política latinoamericana.