Menem sobre el consumo: dijo que un amigo suyo «no vende nada» en el local, pero sí online

Menem aseguró que algunos comercios venden menos en sus locales, pero compensan con las ventas online. Sin embargo, los cuestionamientos al consumo se apoyan en indicadores oficiales del INDEC que permiten medir la evolución de las ventas.

El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, defendió el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei y cuestionó los diagnósticos sobre la caída del consumo y la destrucción de empleo. Durante una entrevista en La Cornisa, el programa que conduce Luis Majul por La Nación+, reconoció que algunos sectores atraviesan dificultades, pero atribuyó parte de los problemas a los cambios en los hábitos de compra y al escenario internacional.

Para explicar la situación de los comercios, Menem apeló a una experiencia cercana. “A algunos sectores les cuesta más que otros, pero cambiaron los hábitos de consumo, un amigo en su local no vende nada, pero online levantó un montón”, sostuvo.

La explicación del titular de Diputados apunta a que las ventas por internet pueden compensar las dificultades de los negocios físicos. Sin embargo, el caso particular de un comerciante no alcanza para describir la situación general del consumo ni permite establecer si las ventas digitales compensan la caída de las operaciones presenciales en el conjunto de la economía.

El argumento también deja afuera una cuestión central: vender por otro canal no significa necesariamente que haya aumentado el consumo total. Para evaluar esa evolución es necesario observar los indicadores oficiales, que permiten comparar las ventas a lo largo del tiempo y distinguir entre aumentos nominales y variaciones reales, descontando el efecto de los precios.

Durante la entrevista, el presidente de Diputados también cuestionó los diagnósticos que hablan de destrucción de puestos de trabajo. Según sostuvo, la economía está generando nuevos empleos y muchos de los cierres de empresas difundidos en los últimos meses corresponden a firmas de muy baja escala.

Menem admitió que algunos sectores atraviesan dificultades, aunque consideró que la Argentina enfrenta un escenario internacional complejo. De ese modo, defendió la orientación económica del Gobierno y relativizó el alcance de los cierres empresariales que forman parte de las críticas a la gestión libertaria.

Sin embargo, los registros oficiales muestran una contracción del empleo asalariado privado registrado. Según los datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) correspondientes a junio de 2026, el país contaba con unos 6,09 millones de trabajadores asalariados privados registrados, con una variación mensual negativa del 0,1%.

Además, los datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) reflejan que entre noviembre de 2023 y julio de 2026 la cantidad de empleadores con personal registrado pasó de 512.357 a 480.067: una reducción de 32.290, equivalente al 6,3%.

La discusión, entonces, no pasa únicamente por si algunos rubros crean puestos de trabajo o si determinados comercios logran vender más por internet. El punto es qué ocurre con el empleo registrado y con las ventas reales en el conjunto de la economía.