Violentaron la sala de periodistas de la Casa Rosada: revolvieron todo y se llevaron yerba

El episodio ocurrió en un contexto de creciente tensión entre el Gobierno de Javier Milei y periodistas y medios de comunicación, mientras los trabajadores de prensa enfrentan mayores controles para ingresar y circular por la Casa Rosada.

La Sala de Periodistas “Decano Roberto Di Sandro”, ubicada en el primer piso de la Casa Rosada y custodiada de forma permanente por la Casa Militar, fue violentada durante la noche por desconocidos que ingresaron al lugar sin forzar las cerraduras.

Según se pudo saber, quienes ingresaron revolvieron escritorios y lockers personales y revisaron distintas pertenencias de los periodistas acreditados. Entre los elementos sustraídos había paquetes de yerba y cajas de leche.

El hecho generó preocupación entre los trabajadores de prensa, principalmente por el lugar en el que ocurrió: una sala ubicada dentro de la sede del Poder Ejecutivo y sometida a controles de seguridad.

La preocupación entre los periodistas se produce, además, en un contexto particular para la prensa acreditada en Casa Rosada. Desde hace meses, los comunicadores deben atravesar distintos controles de seguridad para ingresar al edificio y tienen limitada su circulación por determinados sectores.

Las medidas comenzaron a profundizarse durante la gestión de Manuel Adorni y continuaron bajo la conducción del actual secretario de Comunicación y Prensa, Fabián Fernández, y del vocero presidencial Adrián Ravier.

Para acceder al recinto, los periodistas deben atravesar múltiples filtros, entre ellos el control del DNI, escáner de bolsos, detectores de metales y un registro en la comisaría de acceso.

Por eso, el ingreso de desconocidos a una sala destinada exclusivamente a periodistas, sin que hasta el momento se haya determinado cómo pudieron acceder, abre interrogantes que deberán ser respondidos por las autoridades responsables de la seguridad del edificio.

El episodio ocurre además en medio de una creciente tensión entre el Gobierno de Javier Milei y distintos sectores del periodismo. En las últimas semanas, funcionarios y dirigentes oficialistas profundizaron sus cuestionamientos contra periodistas y medios de comunicación. El propio Presidente protagonizó numerosos cruces públicos y utilizó en reiteradas oportunidades términos agraviantes contra trabajadores de prensa.

En ese contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, también había vuelto a cuestionar al periodismo y planteado la necesidad de avanzar con una ley que estableciera sanciones frente a publicaciones que considerara «falsas o acusaciones sin pruebas».

Su reacción se produjo a partir de una nota periodística titulada “Recrudece el ataque al periodismo: más de 300 mensajes con insultos y acusaciones sin pruebas”, que hacía referencia a los cuestionamientos de Milei hacia periodistas y medios de comunicación.

Caputo respondió invirtiendo el planteo del artículo: “El título debiera ser exactamente el opuesto: ‘Recrudece el ataque DEL periodismo’”, escribió en su cuenta de X.

El funcionario profundizó luego su cuestionamiento a partir de una publicación que lo vinculaba con empresarios y compañías que, según afirmó, desconocía. “Nunca en mi vida escuché ni siquiera hablar de un Grupo Lenor, ni de un empresario Made. Pero pareciera que para ciertos periodistas, mentir es un derecho adquirido”, sostuvo.

La sucesión de cuestionamientos oficiales contra la prensa vuelve especialmente sensible el episodio ocurrido dentro de la Casa Rosada.