Durante su presentación en la Argentina Oil & Gas (AOG) Expo realizada en la provincia de Neuquén, el presidente Javier Milei decidió desacreditar los relevamientos de las consultoras privadas y los datos que confirman el colapso del poder adquisitivo de los salarios, respondiendo con burlas e insultos al drama de millones de familias que no logran cubrir la canasta básica.
Ante un auditorio colmado por empresarios del sector energético y petrolero, el mandatario libertario dedicó un tramo central de su discurso a ironizar sobre los informes de opinión pública que revelan que más de ocho de cada diez argentinos agotan sus ingresos a mediados de mes. Fiel a su estilo de descalificación y fingiendo no comprender los mecanismos de endeudamiento familiar, Milei ridiculizó el reclamo.
“La gente no llega a fin de mes, dos tercios de los argentinos no llegan a fin de mes. No llegan al día 20”, repitió impostando una voz burlona para parodiar a la prensa y a la oposición. Inmediatamente, lanzó su «teoría»para desacreditar la asfixia del bolsillo: “Si se quedan sin plata al día 20, ¿cómo hacen para vivir 10 días sin beber ni comer? Es una pelotudez del tamaño de una casa”, sentenció.
No es la primera vez que dice algo de ese calibre. Meses atrás, acorralado por las métricas de la recesión económica, Milei ya había ensayado un argumento similar al afirmar que si la sociedad no pudiera llegar a fin de mes «las calles tendrían que estar llenas de cadáveres».
En Neuquén, lejos de aportar un solo indicador sobre la recuperación del poder de compra o la masa salarial, el jefe de Estado optó por redoblar la violencia discursiva contra los analistas que miden el impacto del ajuste. “¿Nadie se hizo la pregunta? Reflexionemos. No nos dejemos psicopatear por los hijos de puta que hicieron mierda al país”, espetó enardecido, dirigiendo sus dardos e insultos directos a economistas y periodistas profesionales que dan cuenta de la contracción del consumo.
Para justificar la licuación de haberes jubilatorios, salarios de la administración pública y pérdida de empleos en el sector privado, Milei acudió una vez más a la agitada narrativa de la pesada herencia.
Según el relato libertario, las advertencias sobre la imposibilidad de cubrir los gastos mensuales no responden al modelo de desregulación y tarifas congeladas en dólares, sino a un supuesto «psicopateo» de la oposición. “Nos llevaban a Cuba con escala en Venezuela, íbamos a ir a niveles de pobreza del 90%, no salíamos más de ahí”, pontificó para defender el rumbo económico de la Casa Rosada.
Con sus declaraciones, el Presidente volvió a ratificar la doctrina oficial del Gobierno: para la gestión libertaria, el endeudamiento de las familias, el recorte en la comida y la imposibilidad de pagar el alquiler no son consecuencias de su política económica, sino una «pelotudez» inventada por el periodismo para perjudicarlo.




