La Marcha de la Bronca, convocada por dirigentes del Frente de Izquierda contra el gobierno de Javier Milei, comenzó este sábado en Plaza Congreso y avanzó hacia Plaza de Mayo bajo la consigna “Organizar la bronca para derrotar a Milei”.
La movilización arrancó alrededor de las 15.30 y reunió a dirigentes políticos y sindicales, organismos de derechos humanos, agrupaciones estudiantiles y organizaciones socioambientales, entre otros sectores.
La cabecera de la columna estuvo integrada por organismos de derechos humanos, entre ellos el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia. Detrás se ubicaron agrupaciones estudiantiles, organizaciones socioambientales y la Coordinadora de Jubilados de los Miércoles. Más atrás marcharon las organizaciones de trabajadores y las fuerzas políticas que convocaron a la protesta.
Uno de los principales reclamos estuvo dirigido a la Confederación General del Trabajo (CGT). Durante la movilización, los organizadores reclamaron que la central sindical convoque a “un nuevo paro general” y avance en lo que definieron como “un verdadero plan de lucha nacional”.
El planteo apunta directamente a uno de los principales debates dentro del movimiento sindical: la necesidad, según los sectores movilizados, de profundizar las medidas de protesta frente a las políticas implementadas por el Gobierno nacional.
En el documento leído durante la marcha, los organizadores también expresaron su rechazo al rumbo económico y político del Gobierno de Milei. Allí hicieron referencia a “la bronca de un pueblo que ve cómo los poderosos se reparten el país, compran voluntades y pretenden gobernar con las cartas marcadas”. El texto también apuntó contra los gobernadores, a quienes los organizadores calificaron como “cómplices de este gobierno de ultraderecha”.
Las críticas no se limitaron al Gobierno nacional. Según plantearon durante la movilización, en las provincias persisten “salarios estatales y docentes por debajo de la pobreza”, además de recortes en áreas como salud y educación y un escenario de precarización del empleo público. “En sus provincias descargan el ajuste contra el pueblo trabajador”, señalaron los organizadores.
De esta manera, la movilización planteó un cuestionamiento tanto a las políticas del Gobierno nacional como al rol de los gobiernos provinciales frente al ajuste y reclamó una respuesta coordinada de las organizaciones sindicales.
La marcha concluyó su recorrido hacia Plaza de Mayo, con una convocatoria que buscó reunir distintos sectores de la oposición social y política al Gobierno y poner en el centro de la discusión los efectos del ajuste sobre trabajadores, jubilados, empleados estatales, estudiantes y otros sectores.




