Incapaz de salir de la provocación y en la búsqueda de algún minuto de pantalla, el exlegislador porteño Roberto García Moritán volvió a la carga contra el patrimonio histórico y social de la Ciudad de Buenos Aires. En esta oportunidad, el liberal anunció a través de sus redes sociales que impulsará una iniciativa para descolgar una de las representaciones de Eva Perón ubicadas en la fachada del ex Ministerio de Obras Públicas —actual Ministerio de Desarrollo Humano— sobre la Avenida 9 de Julio, para colocar en su lugar una escultura de Lionel Messi.
“PROYECTO DE LEY. Mañana, como ciudadano y a través de una iniciativa popular, voy a presentar un proyecto de ley para reemplazar la imagen de Eva Perón del edificio de Desarrollo Humano por una de Lionel Messi”, disparó el ex de Pampita desde su cuenta de X, desatando una catarata de rechazos ante una nueva maniobra de provocación cultural.
El dirigente argumentó que su planteo «no busca desconocer el valor histórico» de las esculturas de Evita, pero justificó la sustitución en que “el reconocimiento a Lionel Messi trasciende diferencias partidarias y generacionales”, al tiempo que tildó al astro futbolístico de «símbolo de enorme reconocimiento internacional».
Según el borrador del proyecto compartido por el propio Moritán, la iniciativa plantea instalar una figura de Messi en una de las fachadas del inmueble ubicado en 9 de Julio 1925, una construcción inaugurada en 1936 y protegida legalmente bajo la figura de Monumento Histórico Nacional. La obra sería elegida mediante un concurso público nacional y debería «respetar las características arquitectónicas» del lugar.
Asimismo, el articulado elaborado por el empresario contempla el retiro, traslado o modificación de uno de los dos murales de acero diseñados por el artista plástico Alejandro Marmo e inaugurados en 2011. Si bien el texto promete que la estructura desmontada «debería ser preservada», el fondo de la maniobra no es otro que desmantelar la carga simbólica de un edificio que representa las conquistas sociales del siglo XX.
En cuanto al financiamiento, Moritán propuso que la obra se pague mediante «donaciones y aportes de particulares o empresas» para no generarle gastos al erario público, fijando un plazo de 90 días para que el Poder Ejecutivo reglamente la norma en caso de aprobarse.
La fijación del exlegislador con Desarrollo Social no es nueva. En 2022, durante su paso por la Legislatura porteña, García Moritán ya había presentado un proyecto para tirar abajo el edificio completo. En aquel entonces, el argumento utilizado para demoler el histórico inmueble era «agilizar el tránsito» sobre la 9 de Julio y erradicar las habituales manifestaciones y acampes que las organizaciones sociales realizaban frente a la sede ministerial.




