Di María, tras el título de Central: «Estamos a fin de mes y la gente hace cualquier cosa por estar acá»

Tras conquistar la Supercopa Internacional, Ángel Di María puso el foco en los hinchas que hicieron un esfuerzo económico para acompañar al equipo y admitió: “Estamos a fin de mes y uno sabe que en Argentina no llegás”.

En medio de los festejos en el estadio Madre de Ciudades de Santiago del Estero, Ángel Di María le puso voz a la cruda realidad económica que atraviesan las familias trabajadoras argentinas.

Con la copa entre las manos y la sensibilidad que lo caracteriza, el atacante rosarino colocó la mirada en las tribunas colmadas por la parcialidad canalla y puso en primer plano el gigantesco costo financiero que implicó la movilización popular en un contexto signado por la caída de los ingresos, aumentos y la pérdida del poder adquisitivo

«Volví por esta alegría, por esta gente. Le comenté a los chicos que estamos a fin de mes y que la gente hace todo para estar acá, vende cosas, y si no le dábamos esta alegría sentí que los iba a defraudar de verdad. Somos competitivos, damos pelea siempre», disparó Di María ante los micrófonos.

El jugador que triunfó en los escenarios más ostentosos del fútbol europeo demostró no haber perdido el contacto con la realidad social del país al que regresó para vestir los colores de sus amores. Con una frase, sintetizó el drama de la clase media y trabajadora que hace malabares para llegar a los últimos días de cada mes.

«Quería darles una alegría y fueron felices», enfatizó, al tiempo que reafirmó el lazo indisoluble con la hinchada rosarina. «Estoy feliz por la gente. Lo dije en varias notas. Estamos a fin de mes, y uno sabe que en la Argentina no llegás. Y vinieron, compraron y viajaron. Esto no es normal, es una locura. Esta alegría es para ellos. Gastaron, tuvieron que poner el bolsillo a fin de mes, y esta alegría es para ellos», profundizó.

En un país donde la coyuntura asfixia las economías familiares y llegar al 30 de cada mes se convirtió en un deporte de riesgo, las palabras de Di María exponen que la pasión popular sobrevive a pesar del ajuste.