El juez federal Daniel Rafecas procesó este lunes a ocho ciudadanos de nacionalidad iraní y libanesa por su responsabilidad en la planificación y ejecución del atentado contra la sede de la AMIA. La resolución, que supera las 600 páginas de análisis probatorio, incluye la traba de embargos preventivos por 500 millones de dólares para cada uno de los imputados.
El avance procesal fue posible por la aplicación de la Ley 27.784 de Juicio en Ausencia que permitió avanzar en el juzgamiento de los acusados que permanecen prófugos en el exterior. De acuerdo con la reconstrucción judicial, la decisión estratégica de atentar contra la mutual judía se adoptó en agosto de 1993 por la cúpula del gobierno iraní y fue encomendada al brazo armado de Hezbollah, que operó a través de una red logística regional con base en la Triple Frontera.
En su fallo, Rafecas procesó como autores mediatos del ataque a las máximas autoridades políticas y militares de Irán de aquel momento: Ali Fallahijan (exministro de Inteligencia), Ali Velayati (exministro de Relaciones Exteriores), Mohsen Rezai (excomandante de la Guardia Revolucionaria) y Ahmad Vahidi (excomandante de la fuerza de élite Al Quds).
En tanto, como cómplices necesarios quedaron procesados Hadi Soleimanpour (exembajador iraní en la Argentina), Mohsen Rabbani (exconsejero cultural de la sede diplomática) y Ahmad Asghari (señalado como agente de inteligencia de la Guardia Revolucionaria). La nómina de procesados se completa con el agente libanés de Hezbollah, Salman Raouf Salman —alias Samuel El Reda—, a quien la Justicia le atribuye haber coordinado la fase operativa final en Buenos Aires.
El magistrado encuadró las conductas en los delitos de homicidios y lesiones reiteradas, agravados por odio religioso y el uso de un medio capaz de causar peligro común, además de daño agravado por motivos discriminatorios. Asimismo, Rafecas calificó el atentado como «un crimen de lesa humanidad» y lo tipificó bajo la figura de «genocidio» según los parámetros del Derecho Internacional.
Por otra parte, el juez dictó la falta de mérito para Abdallah Salman y Hussein Mouzannar. En el caso del líder supremo Ali Khamenei, el jefe militar de Hezbollah Imad Mughniyeh y Ali Hussein Abdallah, la resolución no contempló pronunciamientos debido a que se constató el fallecimiento de los mismos.
El fallo detalla el itinerario utilizado para cometer el atentado del 18 de julio de 1994, que dejó un saldo de 85 víctimas fatales y 151 heridos. Los responsables adquirieron la camioneta Renault Trafic el domingo 10 de julio de ese año. El vehículo fue acondicionado y cargado con un explosivo combinado de 300 kilos de amonal y TNT.
El viernes 15 de julio, cerca de las 18 horas, la camioneta bomba fue ingresada a un estacionamiento público situado a cuatro cuadras de la AMIA, donde permaneció guardada hasta la mañana del lunes 18, momento en que fue conducida para detonar contra la sede comunitaria de la calle Pasteur.
Con la notificación a las defensas oficiales, la resolución podrá ser apelada ante las instancias superiores. De quedar confirmada, el juzgado estará en condiciones de elevar la causa a un tribunal oral y dar inicio al debate público bajo la modalidad de juicio en ausencia.




