Alejado por completo del impacto que su plan económico genera en las provincias, Javier Milei desembarcó este viernes en Puerto Iguazú para exponer en la convención anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF). En un marco amigable rodeado de directores, gerentes y empresarios del sector financiero bajo el lema “Argentina: de la estabilidad al crecimiento”, el Presidente dio un discurso sobrecargado de autoelogios, promesas de más ajuste y un nivel de desconexión social que tuvo su correlato en las rutas misioneras.
El mandatario dejó en claro que no piensa aflojar con su plan económico: «Entré acá por el bronce, no voy a borrar con el codo lo que escribí con la mano», lanzó. En esa misma línea, descartó cualquier flexibilización de su plan diciendo que no está dispuesto a modificar su esquema de gobierno «por un capricho electoral», en un claro mensaje a la política tradicional.
Luego, el libertario añadió: «Estamos quintuplicando el desempeño que tuvimos en los 100 años previos a que llegáramos al poder. Al final, efectivamente soy especialista en crecimiento económico con y sin dinero porque estoy haciendo crecer la economía como nunca antes. Además, bajamos diez veces la inflación. Vaya que está funcionando».
En otro tramo, el Presidente minimizó la situación de las familias argentinas golpeadas por el endeudamiento y la morosidad. Según el mandatario, las deudas son más que un tema que se está imponiendo políticamente para «manipular a la población».
Milei defendió el impacto social de su modelo asegurando que su administración aplicó «más medidas pro pobres de la historia», destacando la desaceleración de la inflación y la baja de la inseguridad.
Mientras que en las afueras, la visita presidencial coincidió con una masiva protesta de productores y trabajadores de las economías regionales —principalmente provenientes de la localidad de Andresito— que montaron un “tractorazo yerbatero” y marcharon en camiones, camionetas y tractores hacia Puerto Iguazú para visibilizar la quiebra del sector por la desregulación del mercado.
En paralelo, el Partido Justicialista (PJ) de Misiones emitió un duro comunicado oficial en el que expresó su rechazó absoluto a la presencia del mandatario en suelo provincial. Desde el PJ local apuntaron contra la parálisis total de la obra pública nacional y el impacto devastador que las políticas del Gobierno están provocando en los trabajadores y las familias misioneras.




