La investigación judicial por la escandalosa estafa con la criptomoneda $LIBRA marcha rumbo al olvido y la impunidad. En un nuevo capítulo del acuerdo entre el gobierno de los hermanos Milei y los tribunales de Comodoro Py, la Cámara Federal firmó la sentencia de muerte del expediente al confirmar el apartamiento definitivo de los querellantes, dejando la causa al borde del cajoneo.
La resolución de la Sala I fue firmada por los camaristas Mariano Llorens y Pablo Bertuzzi —a quien el Senado le acaba de aprobar el pliego para continuar en su cargo—. La medida se concretó justo antes de la incorporación al tribunal del nuevo integrante, el juez Pablo Yadarola.
Con este fallo, la Cámara rechazó la apelación presentada por los damnificados contra la decisión previa del juez de primera instancia, Marcelo Martínez De Giorgi. Aquel juez de origen había hecho lugar a un planteo del lobista Mauricio Novelli —amigo personal del presidente Javier Milei— para descabezar a cinco querellas. De esta manera, las víctimas se quedaron sin acceso al expediente y sin la facultad de solicitar medidas de prueba. La investigación quedó así bajo el «impulso» exclusivo del fiscal Eduardo Taiano, un funcionario que hasta el momento no ha mostrado el más mínimo interés en mover un solo papel.
Lejos de investigar las maniobras por el célebre tuit promocional del propio Javier Milei impulsando el token, el texto firmado por Llorens y Bertuzzi parece volcar toda la responsabilidad penal sobre las propias víctimas. Según los camaristas, los estafados «decidieron invertir fondos a través de instrumentos cuya volatilidad y riesgo es mayor».
En un pasaje que busca despegar la figura del libertario, los jueces argumentaron que «ninguno de los aquí apelantes ha logrado demostrar, a los fines de su legitimación, el ardid o la afirmación falsa concreta que los hubiera determinado a adquirir el token». Y añadieron que «los apelantes solo se han limitado a describir una sucesión de eventos sin identificar la falsedad concreta que los impulsó a efectuar la compra».
Tal como había perfilado Martínez De Giorgi en primera instancia, el fallo de la Cámara sienta las bases conceptuales para sepultar definitivamente el expediente bajo el sello de la nulidad. Llorens y Bertuzzi remarcaron que el lanzamiento de $LIBRA se dio en el contexto «de un negocio de por sí volátil, caracterizado por la ausencia de regulación financiera y una fuerte exposición al riesgo».
Bajo esta premisa, la Justicia concluyó que quienes pusieron sus ahorros en la criptomoneda «asumieron voluntariamente los riesgos inherentes a esa clase de compra» y que el dinero que perdieron fue «consecuencia de ese riesgo».
La secuencia de fallos favorables para el Ejecutivo confirma que el fuero federal volvió a actuar como el escudo protector del poder de turno y la estafa cripto que salpica al entorno presidencial ya tiene el camino pavimentado hacia el archivo.




