Los 21 años de Messi en la Selección: entre golpes, revancha y la tan ansiada gloria

Desde su debut en 2005 y aquella insólita expulsión ante Hungría hasta las lágrimas, las finales perdidas, la renuncia, el regreso y los títulos que cambiaron su historia: el recorrido de Lionel Messi con la Selección argentina.

Lionel Messi atravesó todos los momentos con la camiseta de la Selección argentina. Desde aquel debut en 2005 que terminó con una expulsión apenas unos minutos después de ingresar, hasta las finales perdidas, las críticas, la renuncia, el regreso y la consagración definitiva.

A los 39 años, el rosarino disputó su tercera final de la Copa del Mundo y volvió a demostrar que, pese al paso del tiempo, su talento permaneció intacto. Con la Mayor, Messi convirtió 125 goles en 207 partidos oficiales y conquistó dos Copas Américas, una Finalissima y una Copa del Mundo, además de convertirse en el máximo goleador histórico de la Selección y en uno de los máximos artilleros de los Mundiales.

Una promesa que Argentina no quiso perder

El vínculo de Messi con la Selección comenzó en 2004, cuando todavía era una de las grandes promesas de las inferiores del Barcelona.

El juvenil había llegado al club catalán desde Newell’s, después de las dificultades económicas que atravesaba el club rosarino para afrontar el tratamiento que necesitaba por el déficit de la hormona del crecimiento. España también había puesto los ojos sobre él, pero Argentina aceleró los trámites y organizó un amistoso ante Paraguay en la cancha de Argentinos Juniors para evitar que la selección española pudiera quedarse con aquella joya.

Antes de debutar con la Mayor, Messi dejó su primera gran marca con la Sub 20. En el Mundial de Países Bajos 2005 fue la gran figura: convirtió seis goles, terminó como máximo goleador y recibió el Balón de Oro como mejor jugador del torneo.

Un debut que nadie imaginaba

El 17 de agosto de 2005 llegó el debut con la Selección Mayor. Argentina enfrentó a Hungría en Budapest bajo la conducción de José Pekerman.

Messi ingresó a los 18 minutos del segundo tiempo en lugar de Lisandro López. Apenas dos minutos después se fue expulsado, en un estreno insólito que terminó convirtiéndolo en el jugador que recibió una tarjeta roja más rápido en la historia de la Selección argentina.

Un año después llegó su primer Mundial. Con apenas 18 años, Messi ingresó ante Serbia y Montenegro en Alemania 2006 y aprovechó los minutos que tuvo para marcar su primer gol mundialista en una goleada 6-0.

Argentina quedó eliminada en cuartos de final ante Alemania por penales. Messi, que había quedado relegado al banco después del cambio obligado del arquero, no participó de aquella definición.

Las primeras finales perdidas

En 2007 Messi disputó su primera final con la Selección Mayor. Fue en la Copa América de Venezuela, donde Argentina llegó al partido decisivo después de superar a Perú y México. Pero Brasil se impuso 3-0 y volvió a dejar al seleccionado sin título.

En Sudáfrica 2010, Messi llegó como una de las grandes figuras del equipo dirigido por Diego Armando Maradona. Disputó los cinco partidos como titular, pero no pudo convertir. Argentina volvió a quedar eliminada ante Alemania, esta vez con una contundente derrota 4-0.

En 2011, Argentina organizó la Copa América. Messi compartió aquel plantel con Sergio Agüero, Ángel Di María, Gonzalo Higuaín y Carlos Tevez, entre otros, pero el seleccionado cayó ante Uruguay por penales en los cuartos de final.

Brasil 2014: a un partido de la gloria

Ya como capitán, Messi lideró a Argentina durante la fase de grupos con goles ante Bosnia, Irán y Nigeria. Después fue determinante para superar a Suiza, Bélgica y Países Bajos y alcanzar la final del Mundial.

En Río de Janeiro apareció otra vez Alemania. El partido terminó 0-0 durante los 90 minutos y Mario Götze marcó en el alargue el gol que volvió a dejar a Messi a un paso de la gloria. Pese a la derrota, fue elegido mejor jugador del Mundial y recibió el Balón de Oro de la competencia.

Dos finales más y la renuncia

La historia volvió a repetirse en la Copa América 2015. Argentina llegó a la final contra Chile, pero después del empate 0-0 perdió por penales.

Un año después, en Estados Unidos, otra vez Chile. La final terminó 0-0 y Argentina volvió a caer desde los doce pasos. Después del partido, Messi anunció su renuncia a la Selección.

Sin embargo, la presión popular y sus propias ganas de seguir intentando hicieron que regresara a vestir la camiseta argentina.

Rusia 2018 y otra eliminación

El Mundial de Rusia 2018 comenzó con un empate ante Islandia y una dura derrota frente a Croacia. Argentina logró avanzar a octavos después de vencer sobre la hora a Nigeria.

En la siguiente instancia apareció Francia. El seleccionado perdió 4-3 en un partido en el que Kylian Mbappé fue una de las grandes figuras. La eliminación terminó con la salida de Jorge Sampaoli.

La Copa América 2019 tampoco traería el título. Argentina quedó eliminada ante Brasil en semifinales en un partido marcado por los reclamos argentinos por un penal no sancionado y otras polémicas decisiones arbitrales. El equipo terminó tercero después de vencer a Chile.

Hasta que finalmente rompió la pared

La historia cambió en 2021. Argentina llegó a la Copa América de Brasil después de años de finales perdidas y volvió a disputar una definición ante Brasil en el Maracaná. Esta vez ganó.

El gol de Ángel Di María alcanzó para que Messi conquistara su primer título con la Selección Mayor. Fue el momento en el que finalmente se rompió la pared. Un año después, Argentina conquistó la Finalissima ante Italia.

Qatar 2022: la consagración

El comienzo no fue sencillo. Argentina perdió ante Arabia Saudita en el debut, pero Messi marcó contra México y Polonia para encaminar al equipo de Lionel Scaloni.

En octavos convirtió ante Australia. En cuartos apareció uno de los Messi más desafiantes de su carrera: asistencia para Molina, penal convertido, discusiones con los neerlandeses y aquella frase que quedó para siempre: “¿Qué mirás, bobo?”.

En semifinales llegó una de las jugadas más recordadas de su carrera. Ante Croacia, Messi recibió sobre la banda, enfrentó a Josko Gvardiol, lo dejó atrás con una maniobra extraordinaria y asistió a Julián Álvarez para el tercer gol. Argentina estaba, otra vez, en una final.

Messi convirtió de penal, volvió a marcar en el alargue y Argentina terminó imponiéndose ante Francia en una definición por penales. Después de tantas derrotas, Messi levantó la tan ansiada Copa del Mundo.

El pibe que había sido expulsado en su debut, el capitán cuestionado, el que había perdido finales y hasta había renunciado a la Selección finalmente tenía la Copa que le faltaba.

La Copa América 2024 y otra vuelta olímpica

Después del Mundial, Messi todavía tenía más para dar. En la Copa América 2024, Argentina llegó nuevamente a la final y derrotó a Colombia con un gol de Lautaro Martínez en el alargue.

Messi no pudo terminar el partido por una lesión y terminó llorando en el banco, pero volvió a levantar un trofeo. Argentina era bicampeona de América y el Diez sumaba otro título con la Selección.

Los 39 años y una última Copa del Mundo

El Mundial de 2026 encontró a Messi con 38 años, a días de cumplir 39, y con dudas sobre su estado físico. Pero volvió a demostrar que el paso del tiempo no había borrado su capacidad para decidir partidos.

Marcó contra Argelia, convirtió ante Austria, anotó de tiro libre frente a Jordania y siguió siendo protagonista en las fases eliminatorias. Ante Cabo Verde volvió a marcar. Contra Egipto convirtió y además participó en otro de los goles argentinos.

Ante Suiza asistió a Alexis Mac Allister. Y en semifinales apareció nuevamente el capitán. Argentina enfrentó a Inglaterra y llegó a estar abajo en el marcador. Messi respondió con dos asistencias, primero para Enzo Fernández y después para Lautaro Martínez, para darle al seleccionado una remontada agónica.

Después de la clasificación, el capitán celebró entre lágrimas. A los 39 años, volvía a jugar una final del mundo.

El último capítulo

El 19 de julio, Messi disputó su tercera final de la Copa del Mundo, una marca que hasta entonces solamente había alcanzado el brasileño Cafú. Esta vez no pudo coronar con otro título.

Terminó el Mundial con 21 goles en sus participaciones mundialistas, uno menos que Kylian Mbappé, pero volvió a llevar a Argentina hasta el último partido de la competencia.

Más de un mes después, tras la muerte de su padre, Jorge Messi, anunció su retiro de la Selección argentina.