En una jornada histórica en la capital cordobesa, se estima que más de 150 mil personas provenientes de todas las provincias del país y de países vecinos marcharon en el 39º Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Trans, Travestis, Bisexuales, Intersexuales y No Binarios.
A lo largo de kilómetros de movilización, las manifestantes expusieron las urgencias que atraviesa el colectivo en un contexto marcado por el recrudecimiento de la violencia machista y la disparidad económica, pero también contra las políticas de ajuste del gobierno de Javier Milei.
Con pancartas e intervenciones colectivas denunciaron el desmantelamiento de los programas nacionales destinados a la prevención y asistencia de las violencias de género, la erradicación del Ministerio de las Mujeres y la paralización del presupuesto. Asimismo, remarcaron que el ajuste libertario golpea de lleno y de manera desproporcionada sobre las mujeres y las diversidades, recortando recursos básicos para la salud sexual y reproductiva.
La movilización sumó a miles de personas autoconvocadas, asambleas de base y organizaciones políticas y sociales. El rechazo visceral al racismo, la homofobia, la transfobia, el lesbofobia y el avance de los discursos de odio institucionalizados por la cúpula del Poder Ejecutivo se entrelazó con las banderas históricas de la marea feminista.
El recorrido dio inicio alrededor de las 18 horas sobre el cruce de las avenidas Emilio Olmos y Maipú. Desde ahí, avanzó en dirección a la Legislatura provincial, giró por la avenida Vélez Sarsfield y continuó su marcha por la avenida Hipólito Yrigoyen, para confluir cerca de las 21 horas en una multitudinaria concentración en la Plaza España.
Un punto de máxima tensión durante la movilización se vivió sobre la avenida Hipólito Yrigoyen, una de las principales arterias del recorrido, donde las luminarias del alumbrado público fueron llamativamente apagadas en su totalidad mientras avanzaba la columna principal. Ante la oscuridad repentina, las asistentes reaccionaron encendiendo las linternas de sus teléfonos celulares.
Desde la comisión organizadora apuntaron contra las autoridades del gobierno provincial y municipal de Córdoba por no cumplir con el compromiso de garantizar las condiciones mínimas de infraestructura, iluminación y seguridad pactadas previamente para la movilización.




