Un diputado libertario denunció una emboscada en Tucumán y tuvo que refugiarse en una comisaría

Huesen aseguró que un grupo bloqueó el paso de sus vehículos, los amenazó de muerte y luego rodeó la comisaría donde se refugió junto a su equipo. La intendencia rechazó las acusaciones.

Este fin de semana, el diputado nacional por La Libertad Avanza (LLA), Gerardo Huesen, protagonizó un duro episodio en la provincia de Tucumán cuando en una recorrida en el municipio de Graneros derivó en un repudio masivo de los vecinos, obligándolo a refugiarse dentro de una comisaría para evitar ser linchado.

El incidente se desencadenó, luego de que el legislador libertario mantuviera una reunión con un grupo reducido de pobladores en el paraje Chacras Viejas. Con el objetivo de registrar material para sus redes sociales, Huesen y su equipo se trasladaron hacia la zona de El Badén, sobre el río Marapa, para inspeccionar obras municipales. Fue allí donde la comitiva fue rodeada por vecinos indignados que bloquearon el paso de los vehículos, se subieron a las cajas de las camionetas y manifestaron su bronca por el impacto del ajuste económico nacional y la parálisis de los alimentos.

Ante el repudio y los reclamos por la situación social, Huesen y sus acompañantes solicitaron auxilio a las fuerzas de seguridad y se trasladaron a la Comisaría de Graneros para asentar la denuncia. Lejos de calmarse, la tensión se trasladó a las puertas de la seccional, donde más de 100 personas se concentraron rodeando el edificio e impidiendo la salida de la comitiva.

Según la versión asentada por el propio diputado nacional, durante el tumulto en la vía pública dos de sus colaboradores, Juan Aguilera y Lucio Ebru, resultaron agredidos físicamente por manifestantes. El caso quedó caratulado inicialmente bajo la figura de amenazas y agresiones, con autores a determinar por la instrucción judicial.

Huesen apuntó contra la estructura política tucumana. A través de un mensaje en su cuenta de X que fue retuitado por el propio presidente Javier Milei, el legislador responsabilizó al gobernador Osvaldo Jaldo y a la intendenta de Graneros, Raquel Graneros, tildando el hecho como una muestra del «peronismo feudal». “Se sienten reyes y perciben a la gente como esclavos. Si somos una amenaza para romper ese sistema oscuro, les avisamos que no nos van a detener”, disparó el diputado. En sintonía, el legislador provincial José Macome anunció que solicitará formalmente la intervención del municipio.

Por su parte, desde la Municipalidad de Graneros desmintieron tajantemente cualquier tipo de vinculación con los incidentes. Fuentes oficiales precisaron que la intendenta se encontraba encabezando un agasajo por el Día del Maestro en el Complejo Municipal y rechazaron que los manifestantes fueran empleados del distrito.