Una adolescente fue tratada con una técnica pionera contra un tumor óseo en un hospital público de Córdoba

La intervención se realizó en el Hospital Tránsito Cáceres de Allende a una adolescente de 16 años con un osteoma osteoide. La técnica permite destruir el tumor con calor controlado y reducir los tiempos de recuperación.

En medio de una coyuntura signada por el ajuste presupuestario y los continuos reclamos salariales que atraviesa la salud pública a nivel nacional, el hospital público cordobés Tránsito Cáceres de Allende llevó a cabo con éxito un procedimiento avanzado de ablación por radiofrecuencia (RFA) para eliminar un tumor óseo de forma mínimamente invasiva.

Se trata de una intervención pionera en las instituciones médicas del Estado provincial. La práctica democratiza el acceso a tecnologías de vanguardia para sectores que no cuentan con cobertura privada, demostrando que la alta complejidad debe ser un derecho colectivo y no un privilegio solo para quienes pueden costearla.

La paciente tratada fue una adolescente de 16 años que padecía un osteoma osteoide. Este tipo de lesión representa el tercer tumor óseo benigno más frecuente en personas menores de 20 años y se caracteriza por generar dolores nocturno intensos. Si bien afecta predominantemente a niños, adolescentes y adultos jóvenes, tiene una especial incidencia en el esqueleto apendicular, localizándose en la inmensa mayoría de los casos en el fémur.

A diferencia de las intervenciones quirúrgicas convencionales —que requieren abordajes amplios, incisiones agresivas y prolongados períodos de internación hospitalaria—, la ablación por radiofrecuencia destruye las células tumorales mediante la aplicación de calor controlado. El procedimiento se desarrolló dentro de una sala de tomografía computada (TC) con la paciente anestesiada, lo que brindó al equipo de cirujanos y radiólogos una guía espacial para abordar el foco exacto del tumor sin dañar el tejido periférico.

La técnica se ejecutó mediante punción guiada por imágenes, despliegue del electrodo y necrosis por coagulación. El equipo emitió calor a una temperatura aproximada de 90 °C durante un lapso de entre 5 y 8 minutos, logrando eliminar el tejido tumoral por necrosis de forma segura y preservando la estructura del hueso sano.

Los beneficios clínicos para la paciente marcan un abismo respecto de la resección quirúrgica tradicional. Según detalló la dirección del hospital, la intervención no solo es de corta estancia —permitiendo el alta en el mismo día—, sino que garantiza un alivio casi inmediato en las primeras horas posteriores. Al evitarse abordajes destructivos, el riesgo de infecciones y complicaciones en la herida disminuye a cero, permitiendo a la persona retornar a sus actividades cotidianas en menos de una semana.

El médico Miguel Devallis, integrante del Servicio de Diagnóstico por Imágenes, remarcó la importancia del método y anticipó sus futuros usos en la provincia: “Es un procedimiento mínimamente invasivo y totalmente ambulatorio, lo que favorece la recuperación. Además, la radiofrecuencia comienza a aplicarse en tumores de pulmón, hígado y riñón”. A su vez, el director del nosocomio, Marcelo Barbero, celebró que el sistema estatal pueda garantizar esta alternativa.