El plenario de comisiones de la Cámara de Diputados convocado para tratar el proyecto de «Defensa de la Soberanía Nacional» terminó con empujones e insultos cruzados. La jornada derivó en un caos absoluto cuando diputados libertarios atacaron a la oposición, desencadenando un momento de máxima tensión que estuvo a punto de terminar a las manos en el recinto.
El conflicto se encendió cuando la diputada del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, hacía uso de la palabra para hablar de las trampas del proyecto oficialista. Mientras intentaba formular sus preguntas a los expositores, el diputado libertario por Santa Cruz, Jairo Guzmán, comenzó a interrumpirla y a chicanearla a los gritos para impedir que continuara con su exposición.
Ante las reiteradas agresiones verbales de la bancada oficialista y la pasividad de las autoridades de la comisión, Juan Grabois se levantó de su asiento, caminó por el pasillo central y encaró a Guzmán para frenarle el carro.
La atmósfera se enrareció de inmediato cuando desde la otra punta de la sala saltó el diputado tucumano Gerardo Huesen. Fiel al estilo de confrontación que promueve La Libertad Avanza, Huesen se levantó desencajado y comenzó a increpar a Grabois acusándolo a los gritos de «cagón».
Frente a la provocación del legislador tucumano, el referente de Patria Grande no dio un paso atrás: recortó la distancia en el pasillo y quedó cara a cara con Huesen en medio de un clima espeso de empujones e insultos. La situación obligó a una rápida intervención de los diputados opositores Agustín Rossi y Eduardo Valdés, quienes junto al libertario Álvaro Martínez tuvieron que meter el cuerpo para sujetar a los protagonistas y evitar que el intercambio derivara en piñas en el recinto.
El episodio obligó a frenar momentáneamente el desarrollo del plenario mientras las autoridades de la comisión intentaban restablecer un mínimo orden institucional.




