Una desgarradora e impactante postal de la crisis laboral y social que atraviesa el país se vivió este viernes por la mañana en pleno centro de la ciudad de Córdoba. Una multituditaria fila de más de seis cuadras de personas se formó alrededor de la histórica Plaza San Martín con el único objetivo de entregar su currículum vitae en mano ante una consultora de recursos humanos. La escena, que refleja el deterioro del mercado de trabajo y la desesperación por un ingreso, expuso la cruda realidad de miles de cordobeses a los que el discurso de la reactivación no les llega.
La convocatoria, que se viralizó a través de redes sociales como Facebook, no tardó en desbordar las previsiones iniciales. La fila se extendió a lo largo de varias cuadras cruzando la calle 25 de Mayo, donde cientos de vecinos aguardaron durante horas frente a una carpa montada por la firma privada para receptar perfiles laborales e incorporarlos a su base de datos de búsqueda activa.
Entre la masa de asistentes convivieron realidades atravesadas por la misma angustia: jóvenes que intentaban ingresar por primera vez al mercado formal, trabajadores precarizados expulsados de la informalidad y profesionales universitarios con meses de desempleo.«Que salga lo que se pueda, hay que trabajar», fue una de las frases repetidas entre los asistentes.
Mientras a primera hora la fila alcanzaba una cuadra y media, antes de llegar al mediodía superaba los 600 metros de extensión. La marea humana sirvió como termómetro de la alta demanda de empleo y la urgencia de reinserción laboral que castiga a la capital provincial.
La imagen en el corazón de Córdoba desarma cualquier intento del oficialismo por maquillar la recesión. Una muestra contundente del verdadero rostro del ajuste, cuando el aparato productivo se destruye y la actividad económica se congela.




