Mientras el gobernador Axel Kicillof lanzaba su proyección federal en Avellaneda, el líder del Frente Renovador Sergio Massa encabezó un encuentro de la juventud de su espacio en las escalinatas de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA), en un intento por no perder pisada en la reconfiguración de la oposición de cara a las elecciones de 2027.
Flanqueado por militantes universitarios y territoriales de distintas provincias, el exministro de Economía aclaró que si bien es que “no es hora de hablar de candidaturas”, bajó una línea para la tropa propia: “Se viene una etapa de renovación en el peronismo. Llegó la hora de tomar el bastón de mariscal y de hacerse protagonistas”.
Con un temario que incluyó talleres sobre economía, seguridad, comunicación, gestión municipal y el impacto del nuevo orden global, el discurso central de Massa buscó jubilar la época de los liderazgos personalistas. “No se trata de seguir a un dirigente, esa etapa se terminó. Llegó el momento de armar algo en conjunto”, dictaminó.
Massa habló su etapa frente al ministerio de Economía en el gobierno de Alberto Fernandéz y dijo que «decidió sumarse a la gestión cuando el país estaba al borde del abismo únicamente para garantizar que el gobierno peronista pudiera terminar su mandato en tiempo y forma».
Massa dedicó varios minutos a disertar sobre los giros tecnológicos internacionales y sostuvo que “se terminó la revolución industrial” y que el mundo se encamina hacia un nuevo orden dominado por la Inteligencia Artificial y la reconfiguración geoeconómica.
La reaparición del ex candidato presidencial coincidió con el despliegue de Kicillof en el Conurbano, dejando en claro que la carrera por el liderazgo opositor ya no admite espectadores pasivos. Massa desempolvó el traje de armador y le dio la orden a la juventud del Frente Renovador de salir a disputar en el terreno.




