El periodista Diego Sehinkman puso el dedo en la llaga al analizar la coyuntura del Poder Ejecutivo y advertir que el presidente Javier Milei empezó a hacer agua justamente en el terreno menos pensado: la gestión de la economía.
Al revisar los pronósticos iniciales de la gestión, Sehinkman recordó las debilidades de La Libertad Avanza. «Todo el mundo decía que Milei podría tener problemas de armado político porque son muy pocos; porque no tiene representantes en las provincias, porque no tiene intendentes; no tiene gobernadores, porque no tiene expertis. Todo eso que se decía que iba a tener problemas, no los tuvo», repasó para enmarcar el verdadero punto ciego del Gobierno.
Milei logró atravesar esas dificultades, pero los problemas comenzaron a aparecer en un terreno mucho más sensible para el Presidente. “Está teniendo problemas donde nadie sospechaba iba a tener: su propio expertise, su propio campo de conocimiento, la economía”, afirmó Sehinkman.
Según su análisis, los últimos indicadores comenzaron a abrir interrogantes sobre la capacidad del Gobierno para sostener el relato con el que defiende su programa económico. “Empieza a ver dudas si los argumentos que usa Milei son creíbles o son sólidos”, señaló.
La observación de Sehinkman aparece después de una serie de datos que complicaron el discurso optimista del Gobierno. El freno de mano que evidencia la actividad productiva y los números en rojo del consumo terminaron por desgastar la narrativa técnica de la Casa Rosada.
En ese contexto, el análisis puso en duda la efectividad de las justificaciones presidenciales frente al deterioro: los argumentos para minimizar el parate económico perdieron la solidez de antaño y dejaron al descubierto la incapacidad del Gabinete para ofrecer explicaciones creíbles ante datos que contradicen el relato de la recuperación.
El INDEC informó que la actividad económica cayó 2,9% en julio respecto de junio en términos desestacionalizados y 1,4% interanual. Al mismo tiempo, la pobreza alcanzó al 32,3% de la población durante el primer semestre de 2026 y la desocupación llegó al 7,9%.
Frente a esos números, Milei negó que Argentina esté atravesando una recesión y afirmó que existe una “desaceleración”. También cuestionó la metodología de algunos indicadores y aseguró que los datos desestacionalizados “están arrojando cualquier cosa”.




