El riesgo país volvió a superar los 500 puntos: las tres señales que preocupan al mercado

El índice elaborado por JP Morgan cerró en 511 puntos tras subir 3,5% en un día y más de 17% durante agosto. Analistas atribuyen el movimiento a la incertidumbre electoral, el menor ritmo de acumulación de reservas y un contexto internacional más adverso.

El riesgo país, el indicador elaborado por JP Morgan que mide el diferencial que los mercados exigen a la deuda argentina frente a los bonos considerados de menor riesgo, volvió a superar los 500 puntos básicos y cerró en 511 puntos.

El índice registró una suba del 3,5% durante este martes y acumuló un incremento de más del 17% en lo que va de agosto, alcanzando su nivel más alto en dos meses.

Analistas del mercado identifican al menos tres factores principales detrás de este movimiento: el deterioro de la imagen del Gobierno de Javier Milei, que incrementa la incertidumbre de cara a las elecciones del año próximo; la desaceleración de las compras de reservas por parte del Banco Central (BCRA); y el incremento de las tasas de largo plazo de los bonos del Tesoro de Estados Unidos, que elevó la tasa libre de riesgo.

Un contexto internacional más adverso

Uno de los factores es el escenario financiero internacional. La tensión geopolítica y la volatilidad de los mercados generaron un contexto menos favorable para los países emergentes. En particular, la incertidumbre vinculada con la prolongación de la guerra en Medio Oriente contribuyó a revertir la tendencia bajista que había mostrado el riesgo país durante las últimas semanas.

El indicador había quedado cerca de perforar los 400 puntos, un nivel que hubiera reforzado las expectativas del Gobierno sobre una eventual vuelta de Argentina a los mercados internacionales de deuda. Sin embargo, esa tendencia se revirtió y el riesgo país volvió a ubicarse por encima de los 500 puntos.

Incertidumbre electoral

Otro de los factores que observan los inversores es la cercanía de las elecciones y el grado de respaldo político que conservará el Gobierno. La cuestión resulta relevante porque el mercado busca determinar cuál será la capacidad de la administración de Milei para sostener el actual esquema económico durante los próximos años.

Durante el último mes, distintos índices de confianza del Gobierno mostraron un deterioro, una señal que comenzó a ser seguida con mayor atención por los inversores. A esto se sumaron resultados recientes de encuestas de opinión pública que reflejaron una caída en la imagen del libertario y ubicaron a la actividad económica y el desempleo entre las principales preocupaciones de los argentinos.

Para el mercado, esas señales pueden anticipar un escenario de mayor volatilidad política de cara a las elecciones presidenciales de 2027.

Menos compras de reservas

Otro de los factores señalados por los analistas es la desaceleración de las compras de reservas por parte del Banco Central. La acumulación de reservas constituye uno de los puntos centrales para evaluar la fortaleza financiera del programa económico y la capacidad del Gobierno para enfrentar eventuales episodios de tensión cambiaria.

En paralelo, las políticas monetarias implementadas para contener el tipo de cambio, que se ubica alrededor de los $1.500, también son observadas por el mercado.

Por eso, la suba del riesgo país no responde únicamente al escenario electoral. Los inversores también evalúan la situación de las reservas, el funcionamiento del esquema cambiario y la evolución de las principales variables económicas.

Salarios, empleo y dudas sobre el proyecto libertario

Los últimos indicadores sociales, particularmente los vinculados con el empleo y los salarios, también generan interrogantes entre los inversores.

El deterioro de esas variables también afecta el respaldo social al programa económico y, en consecuencia, generar dudas sobre la capacidad política del Gobierno para sostener sus principales reformas. En ese contexto, los inversores optan por mantener una posición más cautelosa frente a los activos argentinos y exigen un mayor rendimiento para asumir el riesgo.

A esto se sumó además el traspié legislativo relacionado con las modificaciones a la Ley de Tierras, que agregó ruido en un momento en el que el mercado comienza a incorporar una mayor volatilidad asociada al escenario electoral.

La combinación de factores internacionales y locales terminó llevando nuevamente al riesgo país por encima de los 500 puntos. El incremento de agosto representa un cambio respecto de la tendencia que había mostrado el indicador durante las semanas anteriores, cuando el Gobierno se había entusiasmado con una caída sostenida que pudiera acercar al país a una eventual emisión de deuda en los mercados internacionales. Ahora, el escenario cambió.