El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, encabezó este sábado el acto por el 50° aniversario del asesinato de Enrique Angelelli con la presencia de Máximo Kirchner y numerosos dirigentes del peronismo. Sin embargo, la ausencia del gobernador bonaerense Axel Kicillof impidió la foto de unidad que el mandatario riojano buscaba construir entre los principales sectores de Unión por la Patria.
Durante su discurso, Quintela llamó a fortalecer la unidad del justicialismo y reivindicó el legado del obispo riojano, asesinado durante la última dictadura militar. «Tenemos que comenzar a discutir la unidad del movimiento nacional justicialista», expresó el gobernador. También destacó el compromiso de Angelelli con los sectores populares. «Dio su vida por los más humildes, los trabajadores, los obreros y los campesinos. Ese es el legado que asumimos con la mayor responsabilidad», sostuvo.
Además, recordó uno de los mensajes del obispo. «Angelelli fue el primero en decir que no tengan odio. Tenemos la responsabilidad de asumir el desafío de transformar esta dura realidad que vive el pueblo argentino», afirmó.
El acto reunió a dirigentes de distintos sectores del peronismo. Entre ellos estuvieron Máximo Kirchner; los presidentes de los bloques de Unión por la Patria en el Congreso, Germán Martínez y José Mayans; los diputados Cecilia Moreau, Gaby Estévez, Nancy Sand, Blanca Osuna, Martín Aveiro, Jorge Chica y Alí, además del exsenador Jorge Taiana y el secretario general de La Bancaria, Sergio Palazzo.
La ausencia más significativa fue la de Axel Kicillof. Pese a las gestiones de Quintela para reunir a las principales figuras del espacio, el gobernador bonaerense decidió no asistir. Su faltazo volvió a poner de manifiesto las diferencias internas del peronismo, en medio de las tensiones entre el Movimiento Derecho al Futuro y La Cámpora.
Quien tampoco participó fue el exministro de Economía Sergio Massa, aunque el Frente Renovador estuvo representado por dirigentes de su espacio.




