La presencia de un policía de civil, armado y en medio de la manifestación contra la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada volvió a poner bajo la lupa el operativo de seguridad desplegado frente al Congreso.
La ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, intentó explicar por qué el comisario inspector Gustavo Antonio Gauna se encontraba en el lugar y portaba un arma durante la protesta.
Sin embargo, sus declaraciones generaron nuevos interrogantes sobre el procedimiento. “Es un integrante de la Policía Federal, un comisario a cargo de brigada de investigación”, explicó Monteoliva durante una disertación en la Bolsa de Comercio de Córdoba.
Según la ministra, los integrantes de las brigadas de investigación trabajan habitualmente de civil y pueden portar armamento no letal. La funcionaria aseguró que no se trataba de una escopeta con munición convencional, sino de un arma “de estruendo”: “Con respecto al arma es una escopeta de estruendo. ¿Qué sale de un perdigón de estruendo? Ruido, estruendo”, sostuvo.
Monteoliva afirmó que ese tipo de armamento tiene una función disuasiva. Sin embargo, las imágenes difundidas del operativo muestran al efectivo vestido de civil efectuando disparos en dirección a los manifestantes, por lo que el tipo de arma y la munición utilizada quedaron entre los puntos que deberán ser determinados.
La ministra también fue consultada por la identificación del efectivo. Primero explicó que los policías de las brigadas de investigación suelen utilizar una campera identificatoria y llevar visible la placa de la fuerza. “Tienen una camperita con el logo de la fuerza y deben colgar la placa”, señaló, aunque en las imágenes difundidas no se observa de manera clara ninguno de esos elementos.
Ante esa situación, Monteoliva sostuvo que “es probable que el comisario o subcomisario haya tenido su placa colgada”.
La explicación oficial no despejó todas las dudas sobre la participación de Gauna en el operativo. Entre los principales interrogantes aparece cuál era exactamente la función que cumplía el comisario inspector durante la manifestación, quién autorizó su presencia armado y bajo qué protocolo actuó. También resta determinar qué arma utilizó efectivamente, qué tipo de munición llevaba y bajo qué órdenes realizó los disparos que quedaron registrados en imágenes.
Monteoliva, en tanto, defendió el accionar de las fuerzas de seguridad y cuestionó a los manifestantes que participaron de la protesta. “Los que tienen que explicar son los que van con una masa, un martillo, que expliquen los que queman a los gendarmes o los escupen. Tengo personas con lesiones en columnas, irrecuperables. Tengo 200 efectivos que quedaron con lesiones por la marcha del jueves”, sostuvo la ministra.
La denuncia contra Monteoliva y Gauna
La controversia derivó además en una denuncia penal presentada por el abogado Gregorio Dalbón contra Monteoliva y Gauna por el operativo de seguridad desarrollado durante la jornada del 6 de agosto.
La presentación alcanza también a otros funcionarios públicos y efectivos de las fuerzas federales que pudieran resultar responsables, ya sea como autores, coautores, partícipes o por las responsabilidades funcionales que pudieran corresponder.
Según el escrito, Gauna aparece en imágenes difundidas públicamente vestido de civil, portando un arma larga y efectuando disparos durante el operativo.
La denuncia sostiene que se observa “la participación activa de un funcionario policial armado, sin uniforme visible, en una intervención de naturaleza coercitiva” y solicita que se investiguen las circunstancias en las que actuó.
Entre otras medidas, el abogado pidió determinar qué arma utilizó Gauna, qué munición llevaba, quién autorizó su portación, cuál era su función durante el operativo y bajo qué órdenes actuaba.
La presentación también solicita que el efectivo sea apartado preventivamente de sus funciones mientras avanza la investigación.
El planteo judicial busca determinar además si la presencia de personal policial armado y vestido de civil formaba parte del dispositivo de seguridad previamente planificado y autorizado por las autoridades o si se trató de una conducta individual que excedió las órdenes recibidas.
Mientras tanto, la explicación de Monteoliva volvió a colocar al Gobierno en el centro de las críticas por el operativo frente al Congreso y dejó abiertos varios interrogantes sobre el accionar del efectivo registrado en las imágenes.




