Molero cuestionó el relato de Milei sobre la pobreza y dijo que «el Papa se va a encontrar un país empobrecido»

En la previa de la llegada del pontífice a la Argentina, el presidente del Foro Permanente de Discapacidad e investigador del CONICET, Pablo Molero, advirtió que la leve mejora de ingresos no tapa el deterioro estructural en los barrios populares y que el Santo Padre verá un "país empobrecido".

En el marco de la creciente expectativa política y social por la eventual visita del Papa León XIV al país, referentes del ámbito social salieron al cruce del discurso oficial para advertir sobre la devastadora postal con la que se encontrará el máximo líder de la Iglesia Católica.

Quien le puso voz fue el sacerdote Pablo Molero, presidente del Foro Permanente para la Promoción y la Defensa de los Derechos de las Personas con Discapacidad, magíster en Ciencia Política e investigador del CONICET. En diálogo con Infobae, fue categórico respecto al escenario que le espera al Pontífice: “El Papa se va a encontrar con un país muy empobrecido”.

Mientras que el Poder Ejecutivo insisten en celebrar datos del INDEC sobre la caída de la pobreza y la indigencia, los referentes que caminan los barrios populares cotidianamente confirman que el modelo de «motosierra y licuadora» ha sumido a millones de familias en un estado de vulnerabilidad.

Para el sociólogo e investigador, la brecha entre el triunfalismo del Palacio de Hacienda y la vida de los sectores populares resulta abismal. Molero explicó que un eventual movimiento de ingresos nominales no modifica por sí solo las condiciones materiales y de vida en la villa, donde la parálisis de la obra pública decretada por Milei dejó a los vecinos desprotegidos frente a las emergencias más básicas. “La misma gente se sigue inundando cada vez que hay inundaciones”, graficó.

En su diagnóstico, advirtió que la llegada de León no debe convertirse en un espectáculo político que tape el sufrimiento de los jubilados, los trabajadores y las personas con discapacidad. “Me interesa lo que vive la gente hoy, no lo que el Papa se va a encontrar”, aclaró.

La Casa Rosada pretende utilizar la visita papal para lavar la imagen de un Gobierno acorralado por el descontento popular y el rechazo en los sectores productivos.

Sin embargo, el testimonio de Molero expone que el Santo Padre no pisará la Argentina próspera que Milei fantasea en sus viajes a los foros de ultraderecha en el exterior, sino un territorio lastimado por la recesión, con comedores comunitarios desabastecidos por el propio Ministerio de Capital Humano y hospitales sin insumos esenciales.