El presidente Javier Milei volvió a cuestionar el gesto que tuvieron los jugadores de la Selección argentina tras derrotar 2 a 1 a Inglaterra en las semifinales del Mundial 2026, cuando exhibieron una bandera con la consigna «Las Malvinas son argentinas» sobre el campo de juego.
Lejos de respaldar la imagen que rápidamente se viralizó y fue celebrada por buena parte de la opinión pública, el mandatario marcó diferencias y sostuvo que el deporte no debe mezclarse con la política. «Es un deporte, es un juego. No hay que mezclar el agua con el aceite», afirmó durante una entrevista con Mariana Brey en Telefé.
Para reforzar su postura, Milei recordó el Mundial de México 1986 y relativizó la carga simbólica que suele atribuirse a los partidos frente a Inglaterra. «Los goles de Maradona no nos devolvieron las Islas Malvinas», sostuvo.
También apeló a una anécdota sobre Elvis Presley para justificar que los deportistas y artistas deberían mantenerse al margen de los debates políticos. «Le preguntaron por la guerra de Vietnam y respondió que él se dedicaba al entretenimiento. No está bueno mezclar», explicó.
El Presidente aprovechó además para reivindicar la política exterior de su gestión y aseguró que los principales avances en el reclamo por la soberanía de las Islas se lograron a través de la diplomacia. «Los mayores avances de la historia en el tema Malvinas los hemos logrado nosotros, desde la diplomacia», afirmó. En ese sentido, aseguró que la ONU impulsó instancias de diálogo con el Reino Unido y sostuvo que distintos actores internacionales respaldan la posición argentina.
Finalmente, volvió a diferenciar el plano deportivo del diplomático y cuestionó las posiciones más confrontativas. «Las bravuconadas propias de un barrabrava termocefálico, mononeuronal, no llevan a ningún lado», concluyó.
Las declaraciones del mandatario vuelven a marcar un contraste con el gesto de la Selección, que eligió reivindicar el reclamo argentino sobre las Islas Malvinas inmediatamente después de eliminar a Inglaterra en una de las semifinales más recordadas del Mundial.




