Milei volvió a burlarse de quienes no llegan a fin de mes y lo calificó de «slogan barato»

Tras sus polémicas declaraciones en Neuquén, el Presidente mantuvo un cruce con periodistas españoles y defendió su teoría sobre cómo sobrevivir diez días sin comer.

El presidente Javier Milei por España sumó un nuevo capítulo de agresión verbal y negacionismo económico. Durante una ronda de preguntas espontánea con la prensa local en Madrid, el mandatario libertario ratificó sus frases sobre la imposibilidad de las familias de cubrir la canasta básica a fin de mes y volvió a sostener que denunciar la caída del poder adquisitivo es apenas «un slogan barato para afectar a la emocionalidad».

Las declaraciones en suelo europeo se dieron como una continuidad de su intervención en la Expo Argentina Oil & Gas 2026, realizada en la provincia de Neuquén, donde Milei había apuntado contra los relevamientos de opinión pública preguntando con sarcasmo cómo hacía la gente para sobrevivir diez días sin beber ni comer si se quedaba sin plata el día 20 del mes.

Frente al cuestionamiento de un cronista español que le repreguntó si la sociedad argentina «se tiene que estar muriendo a fin de mes» para que el Gobierno reconozca la recesión, Milei redobló la apuesta: “Si vos decís que no llegás a fin de mes, si el día 20 te quedaste sin dinero, ¿vos podés vivir 10 días sin comer y sin beber? Lo que estoy diciendo es que es un slogan barato para afectar a la emocionalidad. De hecho, es tan así, que después salieron a aclarar que vos podés tener privaciones”, contestó.

Sin embargo, los estudios de las consultoras exponen el drama que vive la sociedad argentina. Según un relevamiento de Zentrix dejó al descubierto el mecanismo real con el que la clase media y los sectores populares sobreviven a la licuación de ingresos: dos de cada tres argentinos se quedan sin dinero a más tardar el día 20 del mes, con un pico dramático del 72% entre los menores de 40 años.

El informe desmonta la falacia presidencial sobre los «diez días sin comer»: la población no fallece en las calles porque el crédito se convirtió en el único puente de supervivencia. Según Zentrix, el 56,2% de los encuestados tuvo que tomar deuda en los últimos seis meses —tarjeteando alimentos, pidiendo fiado o recurriendo a préstamos personales con altas tasas— para llegar a fin de mes.

Ante estos datos, Milei optó por atrincherarse en los indicadores macroeconómicos que el oficialismo difunde cada vez que se pone en duda el «milagro» libertario. “La pobreza pasó de 57% a 32%; la indigencia de 20% a 6% y los niños pobres de 70% a 42%”, detalló, asegurando que cualquier métrica social «está muchísimo mejor» que durante el gobierno anterior, donde «el 30% de los trabajadores formales eran pobres».

El jefe de Estado cerró el intercambio con el cronista internacional disparando una frase cargada de soberbia: “Si vos querés abrazarte a un slogan emocional, bien. Amo tu corazón, pero no puedo respetar tu cerebro. Ya te contesté”.