El Gobierno nacional decidió retirar del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada el capítulo que modificaba la Ley de Tierras, luego de confirmar que no contaba con los votos necesarios para aprobarlo en el Senado.
La decisión fue tomada este miércoles, a pocas horas de la sesión prevista en la Cámara Alta, donde el oficialismo buscaba avanzar con una de las iniciativas impulsadas por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. Ante la falta de apoyo parlamentario, La Libertad Avanza optó por eliminar el apartado más cuestionado del proyecto para evitar una derrota en el recinto.
El oficialismo no consiguió los votos
La presidenta del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, encabezó una reunión de emergencia para evaluar el escenario legislativo y finalmente resolvió retirar el capítulo referido a la Ley de Tierras.
El proyecto ya había sufrido múltiples modificaciones durante su tratamiento y su debate fue postergado en cuatro oportunidades por la dificultad del oficialismo para reunir los 37 votos necesarios.
Los gobernadores retiraron su apoyo
El cambio de estrategia se produjo luego de que dos gobernadores que hasta las últimas horas eran considerados aliados retiraran su respaldo a la iniciativa.
El gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, confirmó que las senadoras Beatriz Ávila y Sandra Mendoza votarían en contra del proyecto. A ese rechazo se sumó el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, quien anunció que la senadora Julieta Carroza también rechazará la reforma y anticipó que impulsará una iniciativa para impedir la venta de tierras fiscales a extranjeros en su provincia.
Además, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, dejó trascender dudas sobre el acompañamiento de la senadora Flavia Royón, lo que terminó de complicar el panorama para el oficialismo.
Qué proponía el capítulo eliminado
El apartado eliminado modificaba la Ley de Tierras Rurales y flexibilizaba distintas restricciones para la compra de tierras por parte de extranjeros. Entre los puntos más cuestionados figuraban la posibilidad de ampliar los límites para la adquisición de tierras rurales, eliminar restricciones sobre terrenos ubicados en zonas de frontera o próximas a cuerpos de agua y modificar distintos mecanismos de control estatal.
La iniciativa había generado el rechazo de organizaciones sociales, especialistas, sectores de la oposición y también de gobernadores que manifestaron preocupación por el impacto que podría tener sobre territorios considerados estratégicos.
Aunque el Gobierno mantendrá el resto del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, la eliminación del capítulo de la Ley de Tierras representa uno de los principales reveses legislativos para el oficialismo desde el inicio del tratamiento de la iniciativa.




