Flor de la V cruzó a Viale por el debate sobre la jueza De Marinis: «Se hace el cocorito pero es un cagón»

La conductora cuestionó al periodista por “bajarle el precio” a sus opiniones sobre la jueza Laura De Marinis y sostuvo que el debate sobre su identidad terminó desplazando la discusión sobre el fallo. También apuntó contra Daniel Avellaneda por llamarla “señor”.

La actriz y conductora Florencia de la V salió a cruzar con dureza al periodista Jonatan Viale y a su colega Daniel Avellaneda, exponiendo la violencia simbólica y la complicidad periodística con la que se intentó desacreditar sus opiniones.

El conflicto se desencadenó luego de las posturas públicas de la conductora respecto a la cobertura mediática sobre el fallo de la jueza Laura De Marinis. Lejos de debatir los argumentos planteados, la respuesta derivó en agresiones personales y chicanas transfóbicas.

En declaraciones radiales de Ernesto Tenembaum por Radio Con Vos, De la V no guardó eufemismos: «Jonatan Viale es un cagón porque se hace el cocorito, pero es un cagón». Acto seguido, profundizó sobre el sesgo de la cobertura: «Es capcioso y mala leche porque lo que estoy defendiendo se puede discutir».

La controversia escaló cuando Avellaneda, al aire en el espacio conducido por Viale, se refirió a Florencia de la V llamándola «señor», una provocación destinada a menoscabar su identidad y correr el eje del debate técnico y judicial sobre el desempeño de la magistrada.

Flor de la V repudió el aval implícito del conductor ante la agresión y puso el foco en la impunidad con la que operan estos sectores: «La Ley de Identidad de Género no tiene un castigo, por eso la gente dice lo que quiere». Asimismo, cuestionó la maniobra de distracción mediática: «¿Cómo terminamos discutiendo mi identidad, cuando yo estoy preguntando otra cosa?».

Según explicó la conductora, el origen de su intervención apuntaba a marcar las dobles varas con las que el periodismo juzga al Poder Judicial: «Lo que estoy preguntando es porque me parecía un ataque feroz a una jueza y hubo otros fallos cuestionables, donde hay personas de mucho poder que ni siquiera se presentaron a testificar y nadie lo cuestionó».

La figura televisiva vinculó esta ola de agresiones con la coyuntura política y social que atraviesa el país, advirtiendo que la exposición de discursos discriminatorios en el prime time no es casual, sino que opera como un mecanismo para desviar la atención de los problemas estructurales.

«Mientras estamos hablando si soy él o ella, no se habla de lo importante», sentenció De la V, remarcando la gravedad de la situación socioeconómica y criticando la desconexión de la gestión presidencial frente a las necesidades de la población: «En la Argentina están pasando cosas graves y Milei está en Narnia».

El episodio vuelve a poner en evidencia la complicidad de ciertos actores periodísticos que, ante la falta de argumentos para sostener debates de fondo, apelan a la violencia transfóbica para disciplinar las voces críticas.