Acorralado por investigaciones por causas de corrupción y lavado de activos, el candidato presidencial derrotado por Lula da Silva, Flávio Bolsonaro, se habría fugado cruzando la frontera hacia la Argentina para abordar un vuelo privado a los Estados Unidos.
La maniobra de evasión judicial se ejecutó durante las primeras horas de este martes. Luego de desconocer el veredicto de las urnas y denunciar un supuesto fraude por la prórroga del horario de votación, el senador del Partido Liberal (PL) fue abordado en la vía pública por agentes de la Policía Federal de Brasil al salir de la residencia de su padre, Jair Bolsonaro —quien cumple 27 años de prisión domiciliaria por la intento de golpe de Estado de 2022—.
En esa notificación, las autoridades le comunicaron formalmente la resolución emitida por el ministro del Tribunal Supremo Federal (STF), Alexandre de Moraes, que le prohibía a salida del país y le exigía la entrega inmediata de sus pasaportes. La medida se tomó de forma preventiva ante las firmes sospechas de peligro de fuga, acentuadas por declaraciones previas de su hermano Eduardo Bolsonaro, quien había anticipado en un podcast que Flávio debía abandonar Brasil si no lograba imponerse en el balotaje.
Sin embargo, el candidato derrotado decidió burlar el mandato judicial: cruzo la frontera hacia la provincia de Misiones utilizando su documento nacional de identidad y se dirigió al aeropuerto internacional de Puerto Iguazú. A las 02:00 de la madrugada de este martes, habría abordado una aeronave Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, perteneciente a la empresa Baires Fly S.A., con destino a territorio estadounidense, habiendo gestionado previamente los trámites de Aduana y Migraciones para cuatro pasajeros y tres tripulantes.
La orden de restricción de salida dictada por De Moraes fue como consecuencia del avance de dos causas penales por corrupción que salpican al hijo mayor del clan Bolsonaro. Por un lado, la Justicia investiga blanqueo de capitales, fraude y apropiación ilegal de bienes a través de plataformas de apuestas en línea (bets), causa en la que Flávio aparece asociado al abogado Willer Tomaz. En este expediente, el STF dispuso el bloqueo de bienes por hasta 6.000 millones de reales y la suspensión de las actividades financieras de las firmas vinculadas al letrado.
Por otro lado, el exsenador está acorralado en la causa que investiga la red de financiamiento del Banco Máster y al empresario detenido Daniel Vorcaro, por presuntas estafas al sistema financiero. De acuerdo a la Justicia, Bolsonaro habría recibido desvíos de fondos como financiamiento para la realización de una película biográfica sobre la vida de su padre.
La fuga de Flávio evoca antecedentes inmediatos de la ultraderecha brasileña para evadir a la Justicia. Desde la destrucción del Palacio del Planalto el 8 de enero de 2023, legisladores y militantes involucrados en la intentona golpista han utilizado los pasos fronterizos con Argentina para escapar y/o radicarse clandestinamente.
El caso más resonante previo fue el del exdiputado Alexandre Ramagem, íntimo aliado de la familia Bolsonaro, quien huyó en 2025 por la frontera con Guyana en la víspera de ser condenado por el STF por su participación en la logística del golpe de Estado.
A pesar de haber afirmado horas antes en redes sociales que acataría las resoluciones judiciales y que mantendría su posición contra el nuevo gobierno de Lula, la conducta de Flávio Bolsonaro confirma el doble estándar ético de la extrema derecha regional.




