“Presentar que esto es una maravilla es casi burlesco”: el cardenal Rossi cuestionó el relato de Milei

El arzobispo de Córdoba y vicepresidente primero de la Conferencia Episcopal Argentina sostuvo que el papa León XIV encontrará un país “socialmente muy bajoneado” y con una realidad “muy frágil”. También cuestionó el discurso triunfalista del Gobierno.

El cardenal Ángel Sixto Rossi lanzó durísimas definiciones sobre la coyuntura socioeconómica del país y dejó al desnudo el impacto de las políticas del gobierno de Javier Milei. Tras confirmarse la llegada del papa León XIV a la Argentina, el arzobispo de Córdoba y vicepresidente primero de la Conferencia Episcopal trazó un diagnóstico demoledor: el Sumo Pontífice se va a encontrar con una nación “cascoteada”, marcada por la división, el avance de la pobreza y un discurso oficial desacoplado de la realidad cotidiana.

El jesuita fustigó la insistencia de la Casa Rosada de vender un escenario de bonanza. “Presentar como que esto es una maravilla es casi burlesco”, sentenció, al tiempo que remarcó la indignación que provoca la brecha entre los discursos triunfalistas y el bolsillo golpeado de la población. “A veces hay un relato que vos decís: ¿desde dónde me habla? Uno pensaba que a Marte todavía no había llegado el ser humano, pero se ve que sí. Es un relato que no coincide con la realidad”, disparó Rossi con ironía.

Para el arzobispo, esa disociación deliberada entre las cifras que celebra el oficialismo y lo que se vive en las calles no solo desgasta, sino que profundiza la grieta social. “A veces ese mensaje no real también es indignante, desune, enerva. Sería más lindo poder reconocer que andamos mal y que vamos a intentar entre todos salir, en vez de simular una especie de triunfalismo que no es real”, planteó.

El cardenal Rossi, referente ineludible en el trabajo territorial a través de la Fundación Manos Abiertas desde 1992, ratificó que el deterioro socioeconómico arrastra responsabilidades del pasado, pero remarcó que el desencanto actual crece día a día. “La misma ilusión de lo distinto que se ofrecía, que a muchos los ilusionó, resulta que parecería que no somos tan distintos. Hay un cierto desencanto: el apoyo pasa por no querer volver para atrás, pero algunos se van desilusionando del ahora”, señaló.

En la agenda confirmada para la histórica visita de León XIV a la Argentina, Córdoba ocupa un lugar clave como representación del interior del país. Sin embargo, para Rossi el verdadero núcleo político y espiritual del itinerario estará en la parada programada en el Pequeño Cottolengo Don Orione, donde el Papa se reunirá con personas con discapacidad y sectores en extrema vulnerabilidad.

Rossi no dudó en catalogar esta parada como una «opción evangélica» hacia los excluidos que el sistema deja de lado. De hecho, el arzobispo igualó la trascendencia de este gesto en Córdoba con el histórico viaje que realizó Francisco en 2013 a la isla de Lampedusa, hito que convirtió al drama migratorio en el centro de la agenda papal.

“La visita al Cottolengo es una opción evangélica, es ser fiel al pasaje del capítulo 25 de San Mateo y al buen samaritano. Los frágiles y débiles muchas veces han quedado medio al costadito del camino”, explicó. Para Rossi, la decisión del papa León XIV representa tanto un mensaje claro sobre dónde debe estar la mirada social como un homenaje a la línea doctrinal de Jorge Bergoglio: “Es como rendirle un homenaje reproduciendo, sin imitar pero siendo fiel, la opción de Francisco, que no es sino la opción del Evangelio”.

Frente al intento de los distintos actores políticos por sacar tajada a la presencia del Santo Padre. “Es probable que cada una de las partes políticas intente lucrar con su venida. De todos modos, el sentir del pueblo le va a pasar por encima a todas estas mezquindades”, concluyó.