El canciller Pablo Quirno quedó en el centro de la polémica tras defender la reforma de la Ley de Tierras y afirmó que un inversor extranjero podría adquirir «un pueblo o una provincia entera» si cumple con las condiciones legales.
La declaración se produjo durante una entrevista en A24, en medio del debate por el proyecto oficialista de «Inviolabilidad de la Propiedad Privada», que incluía modificaciones al régimen de tierras rurales.
La controversia comenzó cuando el periodista Eduardo Feinmann le planteó un escenario extremo sobre el alcance de la iniciativa. «Si un extranjero viene y se quiere comprar una provincia, ¿puede?», preguntó. «Y sí», respondió Quirno.
Luego agregó que «no hay intención de venderle la Patagonia a nadie», aunque sostuvo que un extranjero «podría comprar un pueblo o una provincia entera» porque, según afirmó, eso «trae beneficios para la Argentina». Las declaraciones generaron una inmediata repercusión política y reavivaron el debate sobre la extranjerización de las tierras rurales.
Qué dice la Ley de Tierras
La Ley 26.737, sancionada en 2011, limita la compra de tierras rurales por parte de personas y empresas extranjeras. La normativa establece que la titularidad extranjera no puede superar el 15% del total de las tierras rurales del país, de cada provincia y de cada municipio. También fija restricciones para evitar la concentración de grandes extensiones en manos de un mismo titular o de capitales de un mismo origen.
El proyecto del Gobierno
El oficialismo propuso modificar ese régimen con el argumento de atraer inversiones y fortalecer las garantías sobre la propiedad privada. Sin embargo, la iniciativa despertó el rechazo de gobernadores, legisladores, especialistas y organizaciones sociales, que advirtieron sobre el impacto que una mayor apertura podría tener sobre zonas de frontera, recursos hídricos, áreas productivas y territorios estratégicos.
Finalmente, ante la falta de los votos necesarios en el Senado, el Gobierno resolvió retirar el capítulo referido a la Ley de Tierras para asegurar el tratamiento del resto del proyecto.
Un debate que sigue abierto
Aunque el oficialismo dio marcha atrás con la reforma, las declaraciones de Quirno volvieron a instalar una discusión histórica sobre los límites a la compra de tierras por parte de extranjeros y el equilibrio entre la atracción de inversiones y la preservación de la soberanía sobre recursos estratégicos para la Argentina.




