El ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires, Carlos Bianco, cuestionó al presidente Javier Milei por sus declaraciones sobre la existencia de presuntos sectores terroristas vinculados con estudiantes y docentes universitarios.
Durante una conferencia de prensa, el funcionario bonaerense aseguró que le llamó la atención la caracterización realizada por el mandatario y planteó dudas sobre el origen de esos dichos. “Me llamó particularmente la atención que haya dicho que hace referencia a sectores terroristas en Argentina entre los estudiantes, profesores, etc.”, afirmó Bianco.
En ese sentido, sostuvo que las declaraciones podrían responder a una postura personal del Presidente o formar parte de una visión más amplia vinculada a supuestas amenazas ideológicas. “No sé si forma parte de una paranoia particular con la universidad o un desapego en particular sobre los estudiantes y profesores o, quizá peor, una línea que le bajaron a la Argentina en la última reunión que hizo Estados Unidos sobre la supuesta radicalización del terrorismo de izquierda”, expresó.
Bianco aseguró que la segunda posibilidad es la que más le preocupa. “Si es solamente un berretín del Presidente, es lo de menos. Me preocupa que haya una línea mundial en este sentido. Tenemos un país pacífico”, sostuvo.
El ministro también ironizó sobre sus antecedentes académicos y su vínculo con la universidad para cuestionar las afirmaciones de Milei. “Yo soy docente, investigador y fui estudiante, así que me debe considerar triplemente terrorista. Además soy ministro de Gobierno de la Provincia, así que también me debe considerar terrorista”, señaló.
Durante su intervención, Bianco afirmó además que consultó a una herramienta de inteligencia artificial para analizar los dichos del Presidente. «No me voy a referir a las facultades mentales del presidente, pero ayer cuando vi esto, me permití hacerle una consulta a la Inteligencia Artificial y le pregunté qué problema tiene aquella persona que ve terroristas por todos lados», relató.
Según explicó, la respuesta de la herramienta fue que se trataba de un “delirio persecutorio”, una expresión que utilizó para reforzar su crítica política contra Milei.
La polémica surgió luego de declaraciones del Presidente en las que cuestionó determinados sectores del ámbito universitario y los vinculó con posiciones extremas.




