Milei ya acumula 32.290 empresas menos y más de 437.000 empleos registrados perdidos

Entre noviembre de 2023 y julio de 2026, desaparecieron 32.290 unidades productivas con personal registrado y se perdieron 437.611 puestos de trabajo. Los datos de la SRT, analizados por CEPA, muestran que la contracción continuó durante el último mes relevado.

Un revelador informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), en base a los registros oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), expuso que la desregulación, la apertura comercial indiscriminada y el equilibrio fiscal alcanzado a costa del ahogo del consumo interno están devastando el entramado productivo nacional: entre noviembre de 2023 y julio de 2026 desaparecieron en el país 32.290 unidades productivas y se destruyeron 437.611 puestos de trabajo registrados.

El balance de la gestión libertaria arroja un desplome del 6,3% en la cantidad de empleadores y un retroceso del 4,4% en la plantilla total de trabajadores registrados. Solo durante el mes de julio de 2026, las estadísticas oficiales contabilizaron la pérdida neta de 948 empresas y 3.485 puestos de trabajo formales. La prolongación del modelo recesivo confirma que se trata de una política deliberada de achicamiento de la estructura productiva y laboral de la Argentina.

Los datos del sistema de cobertura de la SRT —que audita la evolución de los empleadores que mantienen personal en blanco— muestran cómo el universo de empresas pasó de 512.357 en noviembre de 2023 a 480.067 en julio de 2026. En el mismo lapso, la masa de trabajadores declarados descendió de 9.857.173 a 9.419.562.

El saldo acumulado pulveriza el relato oficialista sobre la «estabilización macroeconómica». El superávit conseguido destruyendo jubilaciones no se tradujeron en una recuperación de la producción, la inversión o el empleo. Por el contrario, la quita de incentivos, la caída del poder adquisitivo de las familias y la desprotección frente a los costos operativos obligaron a miles de pymes a bajar persianas o achicar plantillas para no quebrar.

El informe del CEPA permite además desglosar la radiografía de la destrucción por rubros. En las mediciones previas a julio —como la realizada en mayo, cuando se registraba la pérdida acumulada de 30.633 empleadores y 411.613 empleos— quedó expuesto que el comercio minorista y mayorista encabezó la lista de bajas, escoltado por la industria manufacturera y los servicios de alojamiento y gastronomía.

Se trata de las actividades económicas que más dependen del mercado interno y de la capacidad de compra del salario. Al licuar los ingresos populares para contener los precios, el programa económico cortó el consumo, dejando a comerciantes e industriales sin ventas para sostener sus estructuras.