Caputo culpó al Papa, los paros y el Mundial por la volatilidad de la economía

El ministro de Economía relativizó la caída del EMAE y sostuvo que la medición desestacionalizada tiene una volatilidad que “no refleja la realidad”. Entre los factores que generan “ruido” mencionó los paros, el Mundial y hasta la próxima visita de León XIV.

El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a insistir este lunes en que el país transita un «franco crecimiento», pero acusó abiertamente al Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) de publicar mediciones que «no muestran la realidad» porque reflejan altibajos abruptos en la producción.

De acuerdo al ministro el Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE), el indicador oficial no refleja la realidad. “El EMAE desestacionalizado claramente está dando un nivel de volatilidad que no refleja la realidad. Lo que está habiendo son cambios estructurales en la economía, entonces te muestra que un mes sube 2%; otro que baja 2,9%; al siguiente sube 2,8% y así. No se necesita entender mucho de economía para darse cuenta de que no es posible que un mes se crezca al 25% y al mes siguiente baje al 32%”, manifestó.

Para argumentar por qué las planillas del Indec supuestamente distorsionan la verdad, el funcionario dijo que el índice mensual está contaminado por el «ruido económico», achacando los números negativos a contingencias del calendario antes que a la caída del consumo.

En ese terreno, Caputo sorprendió al poner como ejemplo la llegada del Sumo Pontífice a la Argentina: “La tendencia ciclo saca el ruido económico. El ruido económico son esas cosas que pueden parecer triviales pero no lo son. Por ejemplo efectos puntuales de paros, el Mundial, o ahora que viene el Papa, que por ahí van a haber menos días hábiles, cosas que afectan relativamente las mediciones”, sostuvo.

Para el ministro, los feriados serán indicadores que muestren el párate. “Van a haber menos días hábiles. Son cosas que afectan las mediciones y hacen que la economía tenga mucha más volatilidad”, afirmó.

Flanqueado por un panel obsecuente que evitó repreguntar sobre la inflación, las reservas o la pérdida del poder adquisitivo, el ministro completó su show mediático con una dosis de agresividad política de cara a los comicios de 2027.

Respecto a los comicios nacionales se envalentonó y dijo que “le vamos a arrancar la cabeza (al peronismo) como en octubre del año pasado”. Luego, vaticinó que “en todos los escenarios gana el Presidente” y cerró: “Si no se da lo que pienso yo, tengo que estar preparado para que los argentinos no sufran”.