Natalia de la Sota se distancia de Llaryora y no descarta competir por la Gobernación en 2027

De la Sota cuestionó la relación entre el Gobierno provincial y la Casa Rosada, recordó el apoyo del cordobesismo a Milei en 2023 y sostuvo que “esto ya es un límite”.

En declaraciones formuladas a Radio Mitre Córdoba en el programa conducido por Jorge «Petete» Martínez, la diputada nacional Natalia de la Sota no descartó postularse como candidata a gobernadora de la provincia, al tiempo que marcó distancia con el rumbo político y económico tomado por el gobierno provincial que encabeza Martín Llaryora.

La legisladora dejó en claro que su proyecto político va en sentido opuesto al oficialismo local. «Mi proyecto primero nunca fue ser intendente. Yo estoy trabajando en otro sentido. Es muy difícil pensar, diría imposible pensar en un acuerdo, si el camino que ha tomado el gobierno provincial, y siguen ese camino, es este: acompañar este modelo económico, social, político que plantea el gobierno nacional», disparó la hija del exgobernador José Manuel de la Sota.

Al argumentar su postura, la diputada remarcó que las diferencias ideológicas y de gestión con la gobernación son estructurales y de larga data: «Mi primera diferencia es esa, puedo tener otras, pero mi primera y gran diferencia es esa. Yo no descarto ser candidata a gobernadora tampoco». En esa línea, insistió en que el espacio que lidera sigue sumando músculo político en el territorio provincial: «No lo descarto, no lo tengo decidido, no es una decisión que yo tenga que tomar en soledad, por supuesto, pero creo que hay mucha gente también que necesita ser representada. Creo que hay que estar preparado para cualquier batalla y Defendamos Córdoba está creciendo, lo estamos haciendo crecer, así que no lo descarto».

La diputada nacional apuntó a poner en evidencia las contradicciones de la gestión cordobesa a la hora de relacionarse con el Poder Ejecutivo Nacional. De la Sota recordó que la cúpula del gobierno provincial ya había jugado sus fichas en el proceso electoral de 2023 favoreciendo el desembarco del proyecto libertario, una decisión de la que prefirió diferenciarse desde el primer minuto.

«No son nuevas y son conocidas mis diferencias con el gobierno provincial. Son muy claras, en el 2023 ellos trabajaron para que ganara Milei. Y yo no cuestiono, pero yo fui opositora a Milei. Yo sabía y sentía que esto podía pasar», puntualizó. Asimismo, la legisladora desnudo el mecanismo mediante el cual la bancada cordobesa en la Cámara de Diputados terminó siendo un engranaje funcional a la aprobación del paquete de leyes clave impulsado por La Libertad Avanza.

«En el Congreso facilitaron la aprobación de leyes que claramente provocaron muchísimo daño a la Argentina y a Córdoba. Yo me opuse, pero también busca quedar bien este gobierno provincial porque por los medios dice una cosa y en el Congreso dice otra. No confronta, y creo no equivocarme cuando digo que ven también con entusiasmo la posible reelección de Milei. Entonces es muy difícil», advirtió respecto de las posibilidades de sellar una alianza de cara a 2027.

Para la fundadora de Defendamos Córdoba, la sintonía entre el Panal y la Casa Rosada responde a una estrategia de subordinación política que termina pagando la propia sociedad cordobesa con pérdida de derechos e ingresos. «Lo digo en relación a lo que veo de cómo se están manejando, de esta buena relación con el Jefe de Gabinete, de esto que hablan de que la mejor imagen en Córdoba es la de Milei y la del Gobernador. Es como que ven con buenos ojos trabajar en ese sentido. Lo que yo veo es una mansa actitud ante los ataques de Milei para con Córdoba, para con los cordobeses, para las 700.000 familias que no tienen más el régimen de descuento de gas en este momento», denunció la legisladora.

De la Sota concluyó su planteo ratificando que existen límites éticos que impiden avalar el ajuste salvaje en curso: «Yo entiendo que se pueda tener momentos de discutir temas, o de consensuar algunos, por supuesto, no soy necia, creo que no hay que generar conflicto porque sí. Ahora, esto ya es un límite. Y yo creo, sinceramente, que nosotros tenemos que marchar hacia un modelo distinto, un modelo económico y social distinto, más justo, más solidario y más sensible».