“Le puedo dar a Milei un triunfo de más de 55 puntos”: De Loredo ya se ve gobernador de Córdoba

De Loredo volvió a plantear una alianza opositora para 2027 y se mostró dispuesto a competir por la gobernación. Dijo que puede conseguir más del 55% de los votos, que lidera las encuestas y que existe un pedido social de alternancia después de 30 años de gobiernos peronistas.

La rosca política en Córdoba levantó temperatura tras la resolución de la interna radical. Con la conducción del partido alineada tras su liderazgo, Rodrigo de Loredo salieron a marcar la cancha y acelerar la construcción de una gran alianza opositora junto al senador Luis Juez y al referente libertario Gabriel Bornoroni para desplazar al peronismo tras 30 años ininterrumpidos en el poder provincial.

Con la mira puesta en 2027, el referente de la UCR desplegó una serie de definiciones sobre el escenario local y el alineamiento con el Gobierno nacional. Al analizar el resultado de la interna en Córdoba Capital, denunció abiertamente la injerencia del oficialismo provincial en las estructuras de la oposición. «El peronismo intentó invadir nuestra organización política, como ha invadido otras instituciones, tratando de evitar que consolidemos un frente», disparó, al tiempo que advirtió que «no se la van a llevar gratis los colaboracionistas de esta intervención peronista», anticipando eventuales sanciones administrativas desde la nueva conducción partidaria.

Para el dirigente radical, la clave del éxito electoral reside en canalizar el deseo de alternancia que manifiestan las encuestas privadas. Según argumentó, los sondeos marcan que cerca del 70% de la ciudadanía cordobesa busca un cambio de ciclo «por el deterioro en la seguridad, salud, educación y economía».

En esa línea, ratificó conversaciones e intercambios con los otros dos pesos pesados de la oposición en la provincia: el senador Luis Juez y el jefe del bloque libertario en la Cámara baja, Gabriel Bornoroni. «Creo que la gente participaría masivamente en Córdoba si le das la opción ‘Juez, Bornoroni o De Loredo’. Yo salgo a la calle y me dicen: ‘Pónganse de acuerdo, únanse, terminemos con 30 años de peronismo'», afirmó.

A pesar de reconocer «diferencias» estilísticas y de trayectoria con ambos dirigentes, propuso utilizar el recurso de las elecciones primarias como método para ordenar las candidaturas de cara a la gobernación, recordando que en el turno anterior dio «un paso al costado para acompañar a Luis (Juez)».

El acercamiento a las fuerzas que orbitan alrededor del Presidente Javier Milei no se limita a lo estrictamente provincial. De Loredo calificó de «modelo acertado» al rumbo económico implementado por la administración nacional, catalogándolo como una corrección necesaria frente a décadas de subsidios artificiales que distorsionaron la competitividad del país, más allá de matizar algunas diferencias sobre la velocidad y el costo del tránsito intermedio.

Al ser consultado sobre el peso específico de la figura presidencial en el electorado cordobés, el referente opositor redobló la apuesta y proyectó un resultado aplastante si se consolida la unidad del arco antiperonista. En ese marco, aseguró que la propuesta que encabeza está en condiciones de brindarle a la Casa Rosada una victoria contundente: «Yo le puedo dar al Gobierno nacional un triunfo de más de 55 puntos que le va a ayudar en la reelección nacional».

Y añadió: «Estoy trabajando en manifiestos reformistas, en un shock institucional que recupere a Córdoba, que hoy va camino a ser Formosa», remató, sentenciando que el legado de las tres décadas de hegemonía peronista arrojó un balance «malísimo» que solo se revierte con un recambio de raíz en la conducción provincial.