Más de 1.500 personas hicieron cinco cuadras de fila por 14 puestos de trabajo en Berazategui

La fila llegó a superar las cinco cuadras y hubo personas que esperaron durante horas bajo el frío para conseguir una entrevista. Una enfermera resumió la situación: “La situación económica parece el 2001”.

Las postales de la recesión económica y la falta de oportunidades volvieron a golpear de lleno en el corazón del Conurbano bonaerense. Este lunes, el partido de Berazategui fue escenario de una demostración de desesperación social: más de 1.500 personas realizaron hasta cinco cuadras de fila con currículum en mano bajo el frío para intentar conseguir uno de los apenas 14 puestos de trabajo disponibles para la apertura de Los Agüeros Resto Bar.

El emprendimiento gastronómico, impulsado por el músico Marcelo Agüero —reconocido líder de la banda de cumbia Los Leales— y su hijo Ezequiel, terminó desbordado por una marea humana que comenzó a juntarse desde altas horas de la madrugada. La oferta salarial confirmada por los dueños, que anunciaron un básico de $800.000 mensuales para todas las posiciones del local, actuó como un imán en una zona castigada por el desempleo, el trabajo no registrado y la pérdida del poder adquisitivo.

Entre la multitud que esperaba sobre la vereda se encontraba Viviana, una enfermera que llegó pasadas las 9 de la mañana y que, tras largas horas de espera, no dudó en definir su urgencia al ser consultada sobre la posición a la que aspiraba: «A lo que sea. Limpieza, moza, lo que sea». Segundos después, remató el cuadro con una frase desgarradora: «La situación económica parece el 2001».

El impacto de la convocatoria obligó a los organizadores a extender el operativo de recepción durante más de 10 horas seguidas para escuchar a cada vecino. Entre los relatos que se multiplicaron en la vereda sobresalían dos perfiles: jóvenes angustiados en busca de su primer empleo formal y trabajadores de Berazategui, Quilmes y Florencio Varela que arrastran más de un año sin un trabajo registrado, subsistiendo a base de changas informales.

Sorprendidos por el nivel de convocatoria y la urgencia de la demanda, los propios dueños manifestaron su asombro a través de las redes sociales del comercio. «Dos cuadras de gente esperando y todavía ni inauguramos», publicaron.

La postal de Berazategui no es un hecho aislado, sino la confirmación de la crisis social que atraviesa a los sectores populares. Detrás del discurso oficial de la recuperación, la imagen de 1.500 personas peleando por 14 puestos de trabajo desnuda una realidad contundente: el laburo escasea, el sueldo no alcanza y la desesperación por llevar un plato de comida a la mesa vuelve a retrotraer a los argentinos a los peores momentos de su historia reciente.