El exministro de Transporte durante las presidencias de Cristina Kirchner, Florencio Randazzo, aseguró que “jamás” recibió una instrucción política para favorecer a una empresa en la asignación de subsidios.
Randazzo declaró como testigo ante el Tribunal Oral Federal (TOF) N°7, en el marco de la causa Cuadernos, y sostuvo que durante su gestión siempre se sintió respaldado por la Presidencia en las decisiones que tomó al frente del área.
Según explicó, entre 2012 y 2015 existió “una decisión política de destinar recursos para hacer inversiones sumamente importantes” en materia ferroviaria, especialmente después de la tragedia de Once.
Durante su declaración, Randazzo explicó el circuito de aprobación y control de los subsidios destinados al transporte. Según detalló, el Ministerio de Economía participaba en la programación de los subsidios y debía autorizar la disponibilidad de los fondos.
El exfuncionario señaló además que existía un compromiso político para mantener bajo el costo del pasaje y que había una discusión importante sobre cómo controlar la inflación. En ese sentido, sostuvo que “el costo del pasaje” tenía una importancia central dentro de esa discusión.
Randazzo también destacó las inversiones realizadas durante su gestión y aseguró que hubo “una decisión política de la presidenta de adquirir material rodante”. “Compramos 1140 coches, desde ese momento a ahora no se compró un solo vagón. Se sigue subsidiando el transporte público”, afirmó.
“Nunca, jamás” recibió instrucciones para favorecer empresas
Al responder preguntas del defensor de Cristina Kirchner, Carlos Beraldi, Randazzo fue categórico al referirse a la posibilidad de haber recibido instrucciones políticas para beneficiar a determinadas empresas. “Nunca, jamás”, respondió el exministro al ser consultado sobre si había recibido una orden de ese tipo en relación con la asignación de subsidios.
Randazzo aseguró que durante su gestión tuvo autonomía para tomar decisiones. “Siempre tuve libertad para llevar adelante la gestión y precisamente para darle transparencia”, sostuvo.
También afirmó que siempre se sintió respaldado por la Presidencia de la Nación en las medidas que implementó, entre ellas la SUBE, el sistema de GPS y los mecanismos de control sobre las empresas.
Ante una pregunta de otra de las defensas, el exfuncionario agregó que “jamás” ningún empresario le había referido la existencia de supuestos pedidos o exigencias indebidas.
El respaldo de Cristina y la posterior ruptura política
La declaración de Randazzo adquiere una dimensión política adicional por su posterior recorrido y por el deterioro de su relación con Cristina Kirchner.
Durante su paso por el Gobierno, el exministro describió la relación con la entonces presidenta y destacó el respaldo que recibió para llevar adelante su gestión.
Sin embargo, ese vínculo comenzó a deteriorarse cuando Cristina Kirchner optó por Daniel Scioli como candidato presidencial del kirchnerismo para las elecciones de 2015. Randazzo había quedado fuera de esa disputa y, con el paso de los años, se convirtió en uno de los dirigentes más críticos de la actual líder del Partido Justicialista.
Su ruptura con el kirchnerismo lo llevó a construir un camino político propio y a acercarse a distintos sectores del peronismo no alineados con el kirchnerismo, además de otros espacios de la oposición. Ese distanciamiento se consolidó en los años siguientes, cuando Randazzo impulsó distintas alternativas electorales por fuera del espacio conducido por Cristina.
El dato cobra relevancia en el contexto de su declaración ante el tribunal: el dirigente que hoy reivindica el respaldo que recibió de la expresidenta durante su gestión y niega haber recibido instrucciones para favorecer empresas es el mismo que, años después, terminó convertido en uno de sus críticos políticos.
El deterioro del sistema ferroviario
Durante su declaración, Randazzo también buscó ubicar el deterioro del sistema ferroviario en un proceso anterior a su llegada al área de Transporte.
El exfuncionario consideró que sería injusto atribuir exclusivamente a quienes estaban al frente del Ministerio de Transporte al momento de la Tragedia de Once una situación que «acumulaba años de deterioro». Entre los problemas mencionó el estado de la infraestructura, las vías, las estaciones, el material rodante y el capital humano.
En ese contexto, Randazzo defendió las inversiones realizadas durante su gestión y volvió a señalar que existió una decisión política de avanzar con la renovación del material ferroviario después de la tragedia.




