El presidente Javier Milei firmó un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que habilita al Estado a impedir el ingreso al país y expulsar a extranjeros que promuevan mensajes de odio, discriminación o violencia contra la Argentina o sus ciudadanos por razones de nacionalidad. La medida también alcanza a quienes realicen actos de ultraje contra los símbolos patrios.
La decisión fue anunciada por el Gobierno a través de un comunicado difundido por la Oficina del Presidente, donde sostuvo que la iniciativa responde a la necesidad de proteger el orden público y la seguridad nacional. «Quien ataque a la República Argentina no es bienvenido en nuestro país», expresó el Ejecutivo.
Según el comunicado oficial, la medida también se enmarca en la denominada «campaña antiargentina» que, de acuerdo con el Gobierno, trascendió el ámbito deportivo tras la participación de la Selección argentina en el Mundial 2026.
La nueva normativa dispone que podrán ser alcanzados por restricciones migratorias los extranjeros que emitan expresiones hostiles, ya sea de manera oral o escrita, o que inciten a la violencia contra ciudadanos argentinos por motivos de nacionalidad.
Asimismo, quienes incurran en esas conductas y ya residan en el país podrán perder su residencia y ser intimados a abandonar el territorio nacional o ser expulsados, según las circunstancias de cada caso.
En los fundamentos del decreto, el Gobierno sostuvo que, si bien la Argentina mantiene una tradición histórica de apertura hacia los inmigrantes, el Estado tiene la facultad de establecer condiciones de ingreso, permanencia y expulsión para preservar el orden público, la seguridad interior y la cohesión social. Además, remarcó que la defensa de la Nación y de sus símbolos constituye un principio «innegociable».
Como todo DNU, la medida deberá ser enviada a la Comisión Bicameral Permanente del Congreso, que tendrá diez días hábiles para emitir un dictamen sobre su validez antes de su tratamiento en ambas cámaras.





