El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cuestionó con dureza al presidente Javier Milei luego de su participación en un acto de campaña en Brasil, donde volvió a lanzar críticas contra Luiz Inácio Lula da Silva y expresó su respaldo a la candidatura de Flávio Bolsonaro.
«Ayer lo veíamos, con vergüenza ajena, al presidente Milei ofender e insultar al Gobierno de Brasil, a su presidente y a su pueblo. Desde la provincia de Buenos Aires decimos que en Argentina tenemos respeto por nuestros pueblos vecinos y hermanos», afirmó Kicillof.
El mandatario provincial sostuvo que el Presidente «hace pasar vergüenza al país» y cuestionó el rumbo de la política exterior del Gobierno.
«Milei nos hace pasar vergüenza insultando y agrediendo por motivos ideológicos; no comprende el papel que desempeña. Incluso peor: quiere convertirse en el ‘che pibe’ de Trump y Netanyahu, atacando y agrediendo a todos los que le hacen frente a la ultraderecha internacional», expresó.
Kicillof también reveló que se comunicó con el canciller brasileño, Mauro Vieira, en representación del Partido Justicialista bonaerense.
«‘No en nuestro nombre, Milei'», sostuvo que le transmitió al funcionario brasileño.
Además, advirtió sobre las posibles consecuencias económicas de la escalada diplomática entre ambos países.
«Brasil es nuestro principal socio comercial. Así, haciendo estas tonterías y payasadas, pone en riesgo fuentes de trabajo, inversiones e intereses colectivos del pueblo argentino, para sostener a un candidato por orden de Trump», afirmó.
Las declaraciones del gobernador llegaron después de que Milei participara en San Pablo del lanzamiento de la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro, donde calificó nuevamente a Lula de «ladrón» y cuestionó al juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes.
Los dichos del Presidente generaron una fuerte reacción del oficialismo brasileño. Desde el Gobierno de Lula calificaron las expresiones como «inadmisibles» y el mandatario brasileño sostuvo que «nadie de afuera intente interferir» en las elecciones de su país.
Las críticas también fueron compartidas por el Frente Renovador, que difundió un documento en defensa de la relación estratégica con Brasil y advirtió que una mayor tensión diplomática podría afectar la producción, las inversiones y el empleo en Argentina.




