El Ministerio de Economía, conducido por Luis «Toto» Caputo, formalizó el ingreso al Congreso del proyecto de Ley de Presupuesto 2027, la hoja de ruta con la que busca ordenar las partidas de gastos, estimar los recursos disponibles y fijar las principales variables económicas para el próximo año.
El texto oficial proyecta gastos totales consolidados por $216 billones para el próximo período, implicando una suba del 25,3%. Se contempla un escenario en el que la Argentina mantendría el crecimiento económico, reduciría la inflación y conservaría el superávit fiscal. La ingeniería económica pretende revalidar la premisa del «déficit cero», asegurando un superávit primario del 1,3% del PBI ($18,4 billones) y un resultado financiero positivo del 0,2% del PBI por cuarto año consecutivo.
El esquema trazado por Caputo proyecta que la economía crecerá un 3% en 2026 y alcanzará un rebote del 4% en pleno año electoral. En materia de precios, el Gobierno aventura que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerrará en 29% a fin de este año para luego desplomarse al 18% en diciembre de 2027, marcando una media anual del 21,1%.
También prevé un dólar nominal cotizando a $1.600 para fines de este año y trepando a $1.847,6 para diciembre de 2027, con un tipo de cambio promedio anual fijado en $1.728. Este deslizamiento cambiario convive, según el Gobierno, con un comercio exterior floreciente: proyectan para 2027 un superávit comercial de bienes de US$ 15.560 millones (fruto de US$ 133.984 millones en exportaciones y US$ 118.424 millones en importaciones), saldo que superaría los US$ 15.000 millones incluso al contemplar el rubro servicios.
Economía proyecta un incremento nominal del salario medio del 25,4% para 2027, argumentando que al ubicarse por encima del 18% de inflación prevista significará una recomposición del salario real.
El Congreso ahora deberá discutir esas estimaciones y las partidas de gasto, mientras el Gobierno buscará convertir el proyecto en una herramienta para sostener su programa económico.




