La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció que llevará su condena en la causa Vialidad ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (ONU) y volvió a denunciar que existe un intento de proscribirla políticamente.
A través de un extenso mensaje, la también presidenta del Partido Justicialista confirmó que incorporó a dos abogados extranjeros de trayectoria internacional para impulsar la nueva etapa de su estrategia judicial.
Según explicó, el equipo estará integrado por los juristas Rafael Valim, quien asesora al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, y el español Javier Borrego, ambos especializados en derecho internacional y derechos humanos.
Cristina sostuvo que el objetivo es que el caso sea analizado por el Comité de Derechos Humanos de la ONU. «Ante ese Comité, todos los jueces argentinos que participaron en mi juzgamiento serán sometidos al escrutinio del Derecho Internacional», afirmó.
La exmandataria aseguró que el proceso judicial tuvo como finalidad impedir su participación política. «Todas y cada una de las arbitrariedades cometidas contra mí tienen un solo objetivo: proscribirme de la vida política», expresó.
En ese sentido, sostuvo que la inhabilitación perpetua constituye «la pena principal» y afirmó que la condena busca impedir que una parte de la ciudadanía vuelva a elegir el proyecto político que representa.
En otro tramo de su publicación, Cristina Kirchner dejó abierta la posibilidad de volver a competir electoralmente pese a la inhabilitación. «La historia de nuestro pueblo demuestra que ninguna injusticia ha sido eterna y que ninguna proscripción ha logrado apagar definitivamente la voluntad popular», escribió.
Además, aseguró que continuará defendiendo su inocencia. «Jamás me doblegaré ante quienes creen que pueden vencer mediante la persecución y el miedo. Nunca podrán quebrar mis convicciones ni mi compromiso con la Argentina».
Sobre el final, dirigió un mensaje a sus seguidores. «Quiero terminar dirigiéndome directamente a quienes hoy sienten angustia, incertidumbre o tristeza. No bajen los brazos. No permitan que les roben la esperanza». Con este anuncio, la exmandataria busca trasladar la discusión sobre su condena al plano internacional, mientras mantiene un discurso que reivindica su liderazgo político y cuestiona la validez del proceso judicial que derivó en su condena.




