Una celebración realizada en Oberá, Misiones, por los 44 años de un hombre apodado Nito quedó bajo investigación judicial después de que se difundieran fotografías de una torta con una cruz esvástica nazi y de un niño de cinco años realizando el saludo asociado al régimen de Adolf Hitler junto a la actual pareja de su madre.
El hecho generó repudio y ya llegó al Juzgado de Instrucción 2 de Oberá a partir de dos denuncias vinculadas con las imágenes que circularon en redes sociales.
El episodio ocurrió en una vivienda particular, durante un festejo familiar. Las fotografías se hicieron públicas después de que la esposa del cumpleañero las compartiera en su cuenta de Facebook.
Tras las críticas, la mujer modificó las publicaciones: en una de las imágenes colocó un sticker sobre la torta y, en otra, ocultó el rostro del menor. Sin embargo, para ese momento el material ya había comenzado a circular en redes sociales.

En una de las fotografías podía verse una torta de crema cubierta con chocolate y una cruz esvástica en el centro, símbolo utilizado por el Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán (NSDAP), encabezado por Adolf Hitler.
El régimen nazi llevó adelante uno de los períodos más violentos de la historia contemporánea, desde su llegada al poder en Alemania durante la década de 1930 hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, en 1945.
En otra de las imágenes aparecía el hijo de la mujer, de cinco años, junto a la actual pareja de su madre. Ambos realizaban con el brazo extendido el gesto asociado al régimen nazi. La difusión de las fotografías y la exhibición pública de esos símbolos son ahora materia de investigación judicial.
La posible aplicación de la Ley 23.592
El caso podría encuadrar en la Ley Nacional 23.592, que sanciona determinados actos discriminatorios y contempla penas para quienes participen en organizaciones o realicen propaganda basada en ideas o teorías de superioridad racial o de un grupo de personas por religión, origen étnico o color.
La norma prevé penas de prisión de un mes a tres años cuando las conductas investigadas encuadren en los supuestos establecidos por la legislación.
Las dos denuncias presentadas a partir de la difusión del material quedaron bajo la órbita del Juzgado de Instrucción 2 de Oberá.
Ahora, la Justicia deberá determinar las responsabilidades de los adultos presentes en la organización del festejo y en la posterior difusión pública de las imágenes.




