Nadia Beller, expareja de Fernando Cerimedo, denunció que el ataque a balazos que sufrió en Bolivia fue una “tentativa de feminicidio” y responsabilizó al consultor político y exasesor de Javier Milei.
Desde el hospital donde permanece internada, Beller realizó declaraciones a DTV, un medio de comunicación boliviano, y aseguró que el ataque tuvo como objetivo silenciarla. “He solicitado la presencia de DTV para hacer una declaración. Intentaron silenciarme. Si yo no hablo ante el pueblo boliviano, van a querer terminar lo que empezaron”, afirmó.
La mujer también lanzó una fuerte acusación sobre la influencia política que tiene Cerimedo en Bolivia. “En Bolivia no gobierna Rodrigo Paz, gobierna Cerimedo”, afirmó durante la entrevista.
Según relató Beller, el ataque ocurrió el lunes por la noche en la puerta de un hotel. La mujer recibió disparos a quema ropa de dos hombres disfrazados de repartidores. Según su relato, recibió cuatro impactos de bala y consiguió sobrevivir luego de fingir que estaba muerta.
Beller también explicó que había llegado al hotel por recomendación de Cerimedo, quien, según su versión, le había asegurado que contaría con custodia policial. Sin embargo, afirmó que esa protección nunca estuvo presente.
La expareja del consultor también sostuvo que llevaba en su teléfono celular pruebas relacionadas con presuntos hechos de corrupción en Bolivia y denunció que el dispositivo fue robado por los atacantes.
Durante la entrevista, Beller apuntó directamente contra Cerimedo y relató también episodios de violencia de género. “El pasado abril, descubrí que Cerimedo tenía conversaciones románticas con su expareja. Yo la encaré. Fue la primera vez que me ahorcó”, afirmó.
De acuerdo con su relato, ese episodio fue el primer conflicto grave que mantuvo con el consultor político. Beller vinculó ese antecedente con la situación actual y sostuvo que el ataque que sufrió constituye una “tentativa de feminicidio”.
Durante la entrevista con DTV, Beller reveló además que está embarazada de cuatro semanas y Cerimedo es el padre.




