Después de más de diez días con “agenda reservada” en la Quinta de Olivos, Javier Milei volvió este lunes a la escena pública y aprovechó el acto por el aniversario de la muerte del general José de San Martín para reivindicar su gestión y dejar un mensaje político con la mira puesta en 2027.
El Presidente encabezó el acto por el 176° aniversario del fallecimiento de San Martín en el Monumento al Libertador, ubicado en la Plaza San Martín, en el barrio porteño de Retiro.
La ceremonia reunió a integrantes del Gabinete nacional y el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, en momentos en que La Libertad Avanza y el PRO avanzan en conversaciones para profundizar un acercamiento de cara a las elecciones.
Durante su discurso, Milei utilizó la figura de San Martín para defender el rumbo de su administración y cuestionar a quienes pretenden regresar a un modelo anterior. “Hay todavía quienes quieren volver al pasado en el que vivíamos porque aunque se empobrecieron, hubo una minoría que se benefició enormemente”, afirmó.
El Presidente defendió el rumbo económico de su administración y planteó que no hay margen para retroceder. “Cuando la voluntad es firme, no hay más opción que seguir adelante; porque no tenemos un pasado donde regresar; tenemos que tener a la libertad como mandato”, remarcó.
En ese escenario, el acercamiento con el PRO y las conversaciones con distintos sectores de la oposición dialoguista aparecen como una de las principales apuestas del oficialismo.
Milei cerró su mensaje con otra referencia al legado del prócer: “Nuestro esfuerzo debe ser preservar el legado del General San Martín, una patria libre y un pueblo ofreciente”.
Diez días lejos de la escena pública
La reaparición de Milei se produjo después de un período de más de diez días con agenda reservada en Olivos. Su última actividad pública había sido durante su viaje a Colombia, donde participó de la asunción de Abelardo de la Espriella.
Durante su ausencia de la escena pública, buena parte de la agenda política del Gobierno quedó concentrada en Karina Milei y la mesa política oficialista, que tuvieron a su cargo las negociaciones en el Congreso.
El movimiento cobró especial importancia después del revés sufrido por el Gobierno en el Senado con el proyecto de Propiedad Privada, que obligó al oficialismo a revisar su estrategia parlamentaria. La Casa Rosada comenzó entonces a trabajar en la recomposición de los vínculos con los bloques aliados y, particularmente, con sectores del PRO y del radicalismo.
El desafío es conseguir una mayor capacidad de negociación en el Congreso para evitar que el oficialismo vuelva a quedar en minoría en votaciones estratégicas.




