Durante una presentación en Córdoba, el ministro de Economía Luis «Toto» Caputo sostuvo que la industria había acumulado previamente una caída de 14 puntos y afirmó que los datos muestran una recuperación respecto del comienzo de la actual gestión. “Esto no quiere decir que estamos bien, esto quiere decir que vamos bien”, afirmó.
Caputo reconoció que todavía queda “muchísimo camino por recorrer” y sostuvo que la mejora de la actividad industrial no significa que el sector haya alcanzado una situación favorable. “Se habla mucho de estos temas y está bueno aclararlos. Los datos son contundentes y aclaran”, señaló.
Las declaraciones se produjeron pocos días después de la polémica que protagonizó el ministro, cuando calificó de “tarados” a quienes reclamaban políticas específicas para impulsar a la industria.
En aquella oportunidad, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rappallini, había cuestionado sus declaraciones y reclamado medidas destinadas a mejorar la competitividad del sector.
Esta vez, en un tono más moderado, Caputo insistió en que el Gobierno debe mantener el rumbo económico y profundizar las reformas. “Hay que perseverar y profundizar los cambios”, sostuvo, y afirmó que, desde su perspectiva, es la primera vez que el país avanza por “el camino correcto”.
El ministro también destacó el desempeño de los sectores de minería y energía y consideró que su crecimiento resulta positivo para el resto de la economía. “Dejamos de castigar a esos sectores para darles incentivos a que produzcan”, explicó Caputo, en referencia al cambio de modelo económico impulsado por la administración de La Libertad Avanza.
En ese marco, volvió a insistir con una de las ideas centrales de su discurso: “Esto no quiere decir que estamos bien, quiere decir que vamos bien”. La frase tiene, además, un antecedente político ineludible. Durante el gobierno de Carlos Menem se hizo célebre la expresión “estamos mal, pero vamos bien”, utilizada para defender el rumbo económico pese a las dificultades que atravesaba el país.
La formulación de Caputo no fue idéntica, pero la similitud reabrió inevitablemente aquella referencia histórica, especialmente por tratarse de una defensa del rumbo económico frente a un escenario que todavía presenta dificultades para distintos sectores.
Caputo también aseguró que el flujo de dólares “es cada vez más alto” y sostuvo que esa dinámica permitirá evitar problemas cambiarios como los registrados en el pasado y favorecerá la llegada de nuevas inversiones.
El ministro reconoció que todavía resta que esas inversiones se materialicen al señalar que “van a estar entrando muchas más”. Además, volvió a pedirles a los argentinos que saquen sus dólares del “colchón” y los incorporen al sistema bancario. Según sostuvo, quienes mantienen sus ahorros fuera del sistema “pierden plata” por no depositarlos.
El planteo oficial vuelve a poner el foco en la diferencia entre los indicadores de recuperación que destaca el Gobierno y la situación concreta que atraviesan distintos sectores de la economía. La industria continúa siendo uno de los principales focos de discusión, mientras empresas y trabajadores reclaman mejores condiciones de competitividad y una recuperación que permita sostener la actividad y el empleo.




