La tensión diplomática entre Argentina y Brasil escaló este martes luego de que el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva decidiera retirar a su embajador en Buenos Aires, Julio Bitelli, y reducir temporalmente el nivel de representación diplomática al de encargado de negocios.
Desde Brasil señalaron que la medida responde a los reiterados ataques e insultos del presidente Javier Milei contra su par brasileño. “Tuvimos mucha paciencia, no contestamos, pero creemos que la reiteración de ofensas hacia el Presidente hacen inevitable esa decisión”, indicaron fuentes del gobierno brasileño.
El conflicto entre Milei y Lula
El enfrentamiento comenzó a profundizarse luego de que Milei volviera a calificar a Lula como “ladrón” y “presidiario” durante distintas entrevistas televisivas. El mandatario argentino sostuvo que sus declaraciones se basan en la situación judicial que atravesó el presidente brasileño antes de que sus condenas fueran anuladas por la Justicia de Brasil. “Tengo formas horribles pero digo la verdad”, afirmó Milei al defender sus dichos.
La tensión aumentó después de la participación del presidente argentino en la Convención Nacional del Partido Liberal de Brasil, donde respaldó la candidatura presidencial de Flávio Bolsonaro para las elecciones del 4 de octubre.
Durante ese acto, Milei cuestionó nuevamente a Lula y criticó al juez de la Corte Suprema brasileña Alexandre de Moraes, luego de que no pudiera visitar al expresidente Jair Bolsonaro durante su viaje al país vecino.
La respuesta del Gobierno argentino
El canciller Pablo Quirno calificó la decisión brasileña como una medida “unilateral” y rechazó las críticas sobre una supuesta intervención argentina en la política interna de Brasil.
Además, desde la Cancillería argentina recordaron la visita que Lula realizó a Cristina Kirchner, quien cumple prisión domiciliaria, como parte de la discusión política entre ambos países.
La decisión de Brasil representa uno de los momentos de mayor tensión diplomática entre ambos gobiernos desde la llegada de Milei a la Casa Rosada, aunque ambos países mantienen fuertes vínculos económicos y comerciales.




