La crisis económica también golpea al hijo de Bullrich: cerró la sucursal de Tostado frente al Obelisco

La sucursal ubicada frente al Obelisco bajó la persiana en medio de la caída del consumo. La cadena opera bajo un sistema de franquicias administrado por Francisco Langieri Bullrich, hijo de la Jefa del bloque libertario en el Senado. Otros históricos del sector gastronómico también redujeron su actividad o cerraron sus puertas.

El ajuste económico y la caída del consumo comienzan a reflejarse también en empresas vinculadas al entorno de dirigentes del oficialismo. En los últimos días cerró sus puertas la sucursal de Tostado ubicada en Corrientes 999, frente al Obelisco, uno de los puntos comerciales más transitados de la Ciudad de Buenos Aires.

El local fue desmantelado y dejó de operar luego de varios años de actividad, en una postal que vuelve a poner el foco sobre la situación que atraviesa el sector gastronómico.

La cadena Tostado, una de las de mayor expansión en Argentina, funciona mediante un sistema de franquicias administrado por Francisco Langieri Bullrich, hijo de la jefa del bloque libertario en el Senado Patricia Bullrich. Según la información institucional de la empresa, la marca cuenta con 56 locales distribuidos entre Argentina, Brasil, España, Italia y Estados Unidos.

El cierre ocurre mientras el Gobierno sostiene que la economía atraviesa una etapa de recuperación, con desaceleración de la inflación y mejoras en distintos indicadores macroeconómicos. Sin embargo, distintos comercios del sector gastronómico continúan enfrentando dificultades para sostener su actividad.

El caso de Tostado no es el único. La cadena Le Blé redujo su red de sucursales de 39 a 25 locales y, según datos publicados por iProfesional, acumula 175 cheques rechazados por más de 205 millones de pesos, además de una deuda financiera superior a 500 millones.

También cerró recientemente Los Laureles de Barracas, el histórico restaurante fundado en 1893, que logró atravesar décadas de crisis económicas, hiperinflaciones y la pandemia, pero finalmente bajó la persiana en medio de la actual contracción del consumo.

En la zona del Obelisco, el cierre de Tostado no pasó desapercibido. Comerciantes y vecinos observaron cómo uno de los locales más visibles de la cadena dejó de funcionar, en un contexto en el que numerosos negocios buscan reducir costos o reestructurar su actividad frente a la caída de la demanda.