Migraciones confirmó que Flávio Bolsonaro pasó por la Argentina en su fuga a Estados Unidos

El Gobierno argentino admitió que el senador prófugo de la Justicia brasileña ingresó junto a su familia por el puente Tancredo Neves y abordó un charter de Baires Fly S.A. a las 23:30. La aeronave bordeó Brasil por Paraguay, Bolivia y Perú, hizo escala técnica en Guayaquil para cargar combustible y siguió viaje a Miami, mientras en Washington la Casa Blanca confirmó que le expedirá visados de ingreso.

La Dirección Nacional de Migraciones confirmó que el senador brasileño Flávio Bolsonaro utilizó el territorio argentino para fugarse a Estados Unidos, evadiendo la prohibición de salida del país y la orden de entrega de pasaportes dictada por el ministro del Tribunal Supremo Federal (STF), Alexandre de Moraes.

Según el cronograma detallado por el propio organismo, el excandidato presidencial derrotado por Lula da Silva cruzó la frontera terrestre a las 22:50 del martes a través del puente internacional Tancredo Neves, en la localidad de Puerto Iguazú (Misiones). El legislador no viajaba solo: ingresó acompañado por Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro.

Desde Migraciones argumentaron que los cuatro integrantes presentaron «documentación hábil de viaje sin ningún impedimento legal para el ingreso al país» y que los tránsitos fueron asentados «sin incidentes», lavándose las manos sobre el hecho de que la Policía Federal de Brasil ya había anulado sus pasaportes tras el vencimiento del plazo perentorio otorgado por la Justicia.

Apenas cuarenta minutos después de pisar suelo misionero, a las 23:30 del martes, la familia Bolsonaro abordó un avión privado de la empresa charter argentina Baires Fly S.A., cuyo plan de vuelo oficial consignaba como primer destino la ciudad de Guayaquil, Ecuador.

La aeronave —un ejecutivo Gulfstream G400, matrícula argentina LV-JQW— despegó desde el aeropuerto de Puerto Iguazú y trazó una ruta aérea planificada para esquivar el espacio aéreo brasileño, sobrevolando Paraguay, Bolivia y Perú. Según los registros confirmados por la prensa del país vecino, el jet privado tocó pista en la terminal ecuatoriana a las 5:46 de este miércoles (hora argentina), donde realizó una parada técnica para el reabastecimiento de combustible.

Posteriormente, los radares de navegación consignaron que el avión despegó desde Guayaquil con rumbo al aeropuerto ejecutivo de Opa-locka, en las afueras de Miami.

Mientras la confirmación de Migraciones dejaba al desnudo el papel de la Argentina como zona de tránsito despejada para la impunidad del prófugo, desde Washington el mandatario estadounidense Donald Trump confirmó que estaba al tanto del paso de Bolsonaro por suelo argentino.

Consultado sobre si autorizaría el ingreso del senador investigado por lavado de dinero y estafas bancarias, el líder republicano fue contundente: “Lo aprobaría. Creo que son personas decentes. Por mí, estaría bien”.

A la par de las declaraciones de Trump, un portavoz del Departamento de Estado norteamericano anunció oficialmente que Washington «expedirá visados a Flávio Bolsonaro y a su familia», aunque evitó precisar la categoría técnica de los permisos o si se encuadrarán bajo la figura del asilo político formal.

La reconstrucción de los hechos demuestra que el Gobierno funcionó como el eslabón logístico indispensable para que Bolsonaro burlara a la Justicia de su país y encontrara cobijo en los Estados Unidos.