Identificaron los resto de ocho desaparecidos en La Perla y ya son 38 las víctimas recuperadas

El juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja confirmó la identidad de víctimas del terrorismo de Estado tras el trabajo genético del Equipo Argentino de Antropología Forense en La Perla, Córdoba. Con esta nómina, que incluye a trabajadores y estudiantes secuestrados en 1976, ascienden a 38 los cuerpos recuperados que desmienten el intento sistemático de la dictadura cívico-militar por borrar sus crímenes.

El juez federal Miguel Hugo Vaca Narvaja anunció la identificación de ocho personas desaparecidas cuyos restos fueron exhumados en el ex Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio (CCDTyE) La Perla.

Con este nuevo anuncio, las tareas interdisciplinarias de excavación, análisis antropológico y cotejo genético llevadas adelante por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) permitieron alcanzar la cifra de 38 víctimas recuperadas e identificadas en el predio militar desde que se profundizaron los trabajos.

Los restos recuperados corresponden a cuatro mujeres y cuatro hombres secuestrados en distintas fechas de 1976 por los represores conducida por el jerarca militar Luciano Benjamín Menéndez. Las víctimas a las que lograron devolverles su nombre y su historia son: Néstor Acosta, Pascual Ludueña, Mónica Protti de Guillén, Claudio Nardini, Juan Carlos Soulier, María Luisa Salto, Mercedes Ramírez y Cecilia Pessina.

Los cuerpos fueron rescatados de las excavaciones realizadas a partir de septiembre de 2025 en el sector conocido como Loma del Torito, dentro del inmenso predio militar del III Cuerpo del Ejército emplazado en la localidad de Malagueño.

El hallazgo de fragmentos óseos dispersos respalda la hipótesis histórica sustentada por querellantes y sobrevivientes: a comienzos de 1979, las Fuerzas Armadas desplegaron maquinaria pesada en el lugar para remover las fosas comunes y hacer desaparecer la evidencia ante la inspección de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Sin embargo, el rigor técnico del EAAF y la persistencia de los organismos de derechos humanos lograron perforar el pacto de silencio militar. A lo largo de 2026, las identificaciones avanzaron sin pausa en la Loma del Torito: en marzo se restituyó la identidad de 12 víctimas, en mayo se sumaron 17 más y en agosto se alcanzó la identificación número 30, concluyendo en esta nueva nómina de ocho nombres que vuelven a la memoria popular.

El centro clandestino «La Perla» fue el enclave central del terrorismo de Estado en la provincia de Córdoba y la Zona 3 del mapa represivo. Bajo la órbita de Menéndez —cuya jurisdicción abarcaba diez provincias del centro y norte argentino—, se calcula que por sus instalaciones pasaron en calidad de secuestradas entre 2.300 y 2.500 personas entre 1976 y 1978, de las cuales más del 80% continúan desaparecidas.

En tiempos donde desde los despachos oficiales se pretende reinstalar la teoría de los dos demonios, relativizar el número de víctimas y desfinanciar las políticas públicas de Derechos Humanos, la aparición de los restos de los 38 compatriotas en La Perla actúa como un severo límite ético e institucional. Cada fragmento identificado por el EAAF es una prueba irrefutable de que la dictadura cívico-militar ejecutó un plan sistemático de exterminio, y reafirma que la Memoria, la Verdad y la Justicia son pilares innegociables de la democracia argentina.